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En prisión quedaron siete de nueve supuestos remanentes de lo que fueron las pandillas de “Los Comemuertos” y “Los Cancheros”, quienes el fin de semana supuestamente asesinaron con saña a Miguel Ángel García Orozco, de 28 años, en venganza porque éste aparentemente había matado a un hermano de un menor apodado “Chita”.

La juez Tercero Penal de Audiencias, Henryette Casco Batres, reconoció que los señalados estuvieron detenidos ilegalmente antes de ser llevados ante su autoridad, por lo que amonestó públicamente a la Policía y a la fiscal Verónica Nieto, pero contradictoriamente admitió la causa y decretó prisión para siete de los nueve acusados.

Erick Antonio Guadamuz, de 19 años; Francisco Ramón Rivas, de 24, alias “Sañaña”; Róger Antonio Ruiz, de 25, “Pelón Caballito”; Juan Carlos Flores, de 27, “Chihuaha”; Franklin Antonio Hernández, “El Condón”; José Armando Orozco, de 27, “Lágrima”; y Sergio José Matute, de 27, “Matute”, estarán presos hasta el 19 de febrero, día de la audiencia inicial del juicio, donde la juez les confirmará o revocará la medida, si procede.

Un menor entre presos
El octavo acusado, de iniciales A.J.M., presentó por medio de su abogado una partida de nacimiento toda amarilla, para acreditar que es menor, porque hasta junio de este año cumplirá 18 años, por lo que la judicial lo remitió ante una juez de Menores, que decidirá si lo deja preso o no.

Jonathan Hernández Meléndez, “Papucho”, el noveno acusado, fue mandado a capturar para que responda por el crimen. Durante la vista, el defensor público Harold Leal, denunció que la Fiscalía abusó del artículo 258 del Código Procesal Penal para subsanar errores, porque mediante ese artículo incluyó y excluyó a procesados, modificando de esa manera la acusación.

Pero además los otros abogados atacaron la acusación porque no detallaba qué hizo cada acusado a la hora del crimen, y tampoco detallaba exactamente dónde ocurrió.

La acusación señala que los hechos tipificados como asesinato, amenazas y portación ilegal de armas de fuego ocurrieron el nueve de febrero, en el barrio “Enrique Gutiérrez”, cuando los remanentes de las pandillas “Los Comemuertos” y “Los Cancheros” salieron a amenazar diciendo que “iban a borrar (del mapa)” a quien se les pasara por el frente.

Primero “Chihuaha” y “El Condón” amenazaron con dos pistolas a Eddy Oviedo Manzanares, de 19 años. Éste suplicó por su vida, y finalmente uno de los pandilleros ordenó que no le hicieran nada “al chatel”.

Luego los acusados, “Chita”, otro menor llamado Misael y un desconocido, apodado “Vicho de Rana”, llevaron y acorralaron a empujones a Miguel Ángel García, quien no pudo hacer nada para evitar ser golpeado y apuñalado en el pecho por el “niño”, que le reclamaba por la muerte de su hermano.

En ese momento, “Sañaña” y “Papucho” tomaron un par de adoquines y se lo dejaron caer a la víctima, mientras “El Condón” y “Chihuaha” lo “remataron” a balazos.