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Provocar un choque fue la celada criminal que le tendieron Sergio Umaña Salazar, de 22 años, y Francisco Bonilla, de la misma edad, al taxista Harvin Francisco Zúñiga Martínez.

Así lo revela la acusación que la Fiscalía presentó en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Audiencia, donde la jueza Gertrudis Arias les impuso a los señalados la prisión preventiva.

El plan criminal se ejecutó cuando la víctima pasaba con su taxi placas M 04337 por la pista suburbana en compañía de una sobrina, la mañana del pasado 13 de septiembre.

Ese día Umaña y un sujeto de identidad desconocida, quienes viajaban en bicicleta, se acercaron al vehículo de Zúñiga para chocarlo y dañarle un espejo lateral.

Zúñiga descendió de su vehículo exigiéndole a Umaña que le pagara el daño causado, éste le respondió que le pagaría, pero que lo siguiera hasta su casa ubicada en los alrededores de la Universidad Nacional Autónoma, UNAN.

Estando en ese lugar, Umaña pidió a la víctima que fueran a la casa de su cuñado, Francisco Bonilla, en la comarca de Nejapa, quien le daría el dinero para pagar el daño causado.

Sin embargo, ya dentro del taxi Umaña sacó un arma de fuego y obligó a Zúñiga a entregar el timón del vehículo a Bonilla.

Luego el taxista fue golpeado en la cabeza con el arma artesanal que Bonilla portaba, la víctima se desmayó, luego los acusados lo introdujeron a la cajuela del automóvil y lo llevaron hasta el sitio donde lo asesinaron, cerca del cementerio de Nejapa.

Estando en ese lugar, Zúñiga fue sacado del valijero del taxi y lanzado al suelo, donde Bonilla le disparó cuatro veces con su escopeta artesanal calibre 12. El último impacto de bala fue en la cabeza, refiere la acusación de la Fiscalía.

La audiencia inicial para los dos acusados quedó programada para el próximo 28 de septiembre.