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Un nuevo incidente de violencia se registró en La Carpio, cuando una nicaragüense hirió a un policía con una tijera.

La mujer, de apellido Rivera, fue detenida por oficiales tras cortar al policía en la mano e intentar huir.

La Policía realizaba un nuevo operativo en esta ciudadela capitalina habitada en su mayoría por costarricenses y nicaragüenses, para tratar de identificar a un hombre que habría participado en un tiroteo entre pandillas hace varias semanas, en el que falleció un niño de 9 años y una mujer resultó baleada.

Al salir en defensa de su pareja, la nicaragüense agredió al policía y quedó capturada junto con su compañero. Ella fue esposada, pero se escondió en un caserío, sin embargo, minutos después, la autoridad la encontró con las esposas cortadas.

La dama y su compañero fueron remitidos a la Fiscalía de San José.

Enfrentamientos

La inseguridad en La Carpio se incrementó, tras los continuos enfrentamientos entre las temidas pandillas que se disputan territorios para la venta de droga, según la policía.

El domingo pasado una nueva balacera en la vía pública dejó a un niño nicaragüense herido en la frente y lo triste es que el menor de 6 años se dirigía a la pulpería a comprar meneítos.

“Él iba para la pulpería a comprar y resulta que se le cayó la moneda y se regresó a pedirme otra, cuando en eso vi un balazo que refiló por el portón de la casa donde vivimos, luego me gritaron que él venía emanando sangre, logré tomarlo de la camisita, buscamos un vecino para que nos trajera a un hospital, no sé si era un balazo o una pedrada”, relató la madre del menor, María Narváez.

En esta ocasión el menor logró escapar de la muerte porque la bala apenas rozó su frente, pero hace 3 semanas, otro niño de 9 años murió al recibir una bala cuando dos pandillas se enfrentaban.

47 de cada cien son nicas

La Carpio es una barriada de 626 mil metros cuadrados de extensión donde habitan un poco más de 20 mil personas, según la Universidad de Costa Rica. El 49 % de sus habitantes son ticos, el 47 nicas y el restante son de otras nacionalidades.

Según la Fuerza Pública, aquí operan al menos 7 pandillas que en la lucha por territorio y distribución de drogas, se enfrentan a balazos. El promedio es de un enfrentamiento por día.

El nombre de cada una de las pandillas responde a su ubicación geográfica, paradas o sectores.

Las pandillas son La Primera (parada), La Segunda, La Tercera, La Cuarta y La Terminal. También está La Cueva del Sapo y Las Gradas, aunque se habla de una octava llamada La Doce, cuyo nombre se debe al número de sus integrantes.

Se necesita un cambio de cultura

A pesar de la alta cantidad de personas que habitan en La Carpio, solo hay 22 policías con dos patrullas que cuidan día y noche esta ciudadela. La cantidad de oficiales no da abasto para un barrio marginal sumergido en la pobreza, desempleo y donde algunos de sus jóvenes se refugian en la delincuencia para sobrevivir.

Para Edgar Porras, oficial que labora en esta ciudadela, la inseguridad no se soluciona con más presencia policial, sino con un cambio de cultura.

Considera que hay de-sempleo y pobreza, pero la energía de muchos jóvenes bien podrían canalizarla de otra forma que no sea cometer delitos.

De acuerdo con el director de la Fuerza Pública de San José, Raúl Rivera, muchas de las armas usadas en los enfrentamientos son hechizas, es decir elaboradas artesanalmente con tubos y otros accesorios.

“Es una regla general que estos hechos se han cometido con armas artesanales”, explica Rivera, añadiendo que hasta el momento le han decomisado a estas pandillas 4 armas hechizas.