•  |
  •  |
  • END

Una combinación de imprudencia peatonal, consumo de licor y exceso de velocidad, fue lo que cobró la vida de Pablo José Tórrez Méndez, de 60 años, quien pereció a consecuencia de un trauma craneoencefálico severo, al ingresar al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, ayer por la madrugada, luego que fue atropellado cuando se dirigía a su casa.

El sexagenario retornaba de laborar en el Mercado Oriental, igual como lo hizo por más de 30 años, como acarreador, y se dirigía a su casa, ubicada de donde fue el cine Margot, tres cuadras al este, donde nunca llegó. Francisco Antonio Olivas, hijo de crianza del infortunado, dijo que de vez en cuando Pablo José “se echaba unos cuantas copas”, pero que todo fue culpa del taxista que lo atropelló.

“Se hubiera ido –-el taxista--, pero uno de los chavalos vio el alboroto de carros, se fue curioso, pero se llevó una terrible sorpresa la ver a su abuelo herido”, afirmó Olivas. El accidente se registró a las seis y media de la tarde, de Enabas, cuatro cuadras al oeste. El conductor del taxi está detenido en la Cuarta Delegación de Policía, pero fue imposible obtener su nombre y las placas del vehículo.

Sorprende deceso de bebedor
Asimismo, sorprendidos estaban todos los compañeros de tragos del joven Santos Fidel Espinoza España, de 25 años, cuando fueron a levantarlo y estaba “tieso”.

Según Pablo López, amigo del fallecido, por la madrugada trabajaron acarreando como todos los días en el Mercado “Iván Montenegro”, luego Santos Fidel sacó unos cartones y se acostó. “Él se acostó y después venimos y ya estaba muerto, nadie le hizo nada, él era un bebedor, pero muy trabajador”, aseguró López.

Agentes de la Sexta Delegación de Policía se presentaron para investigar la muerte del infortunado y solicitaron al Instituto de Medicina Legal se llevara el cuerpo para determinar las circunstancias de su muerte, aunque se presume fue por ingesta alcohólica.