Leoncio Vanegas
  • SOMOTO, MADRIZ |
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La Fiscalía “suavizó” la acusación que presentó contra Juan Carlos Díaz Carazo, de 39 años, al tipificar el caso como un estupro simple y no como una violación sexual, lo que permitió que el reo no continuara en las celdas preventivas de la Policía somoteña, además el caso pasó del Juzgado de Distrito de Audiencias Penales de Madriz a un tribunal local.

El imputado funge como delegado del Programa “Yo sí puedo”, del Ministerio de Educación, Mined, de Madriz.

Él fue acusado por los progenitores de una jovencita de 14 años. Los familiares de la adolescente señalan que el funcionario del Mined era una persona de confianza en la casa, además creían que era un “hermano evangélico”, porque acudía a cultos en la misma iglesia a la que asiste el papá de la menor.

“Te voy a enseñar a tocar guitarra”

Según la tía de la jovencita abusada, el educador “enamoró” a su sobrina con la promesa de enseñarle a tocar guitarra.

“Con ese propósito la llamó, pero para aprovecharse y violarla”, acusó. Añadió que el cuarentón para saciar su apetito sexual utilizó un “mejunje” que le dio a beber a la joven en un refresco para adormecerla.

Díaz Carazo fue detenido el 12 de septiembre pasado, una vez que agentes de la Comisaría de la Mujer y Adolescencia de la Policía Nacional, CMA, completaron las investigaciones.

La CMA documentó la violación sexual agravada, pero el Ministerio Público llevó el caso ante la judicial correspondiente tipificándolo como “estupro agravado”.

El hombre es imprescindible en el Mined

Inicialmente el caso fue presentado en el Juzgado de Distrito de Audiencias Penales de Madriz, pero la jueza Yorling Matamoros no admitió la acusación, porque las pruebas lo que revelaban que aparentemente lo que había era un “estupro simple” y como tal era competencia para el Juzgado Único Local, por lo que liberó al imputado.

Se conoció que la delegada departamental del Mined, Camila del Carmen Pinell, habría intervenido a favor de su empleado enviando una carta a la Fiscalía, en la que solicitaba la libertad de Carazo Díaz “por ser imprescindible en el funcionamiento de esa institución educativa”.