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De nada les sirvió a dos estudiantes de la “Walter Mendoza” que uno de sus compañeros se declarara culpable del robo de 11 pistolas y de siete revólveres, de la unidad de armamentos de ese centro de instrucción policial, porque el juez los dejó a todos en prisión.

El juez Quinto Distrito Penal de Audiencia, Julio César Arias, no le dio valor legal a la declaración de Roberto Alaniz, porque no tenía abogado y nadie le explicó lo que su confesión significaba.

Alaniz, Christopher Gómez López y José Ramón López Dávila están acusados por el robo y el tráfico de las armas, valoradas en 82 mil 788 córdobas. Todos ellos son estudiante de la Academia de Policía.

Las armas fueron sustraídas por los acusados entre julio de 2009 y el primer semestre de 2010, según la Fiscalía.

Hasta a un comisionado “desarmaron”

Una de las pistolas que fue robada del escritorio del comisionado Vladimir Cerna, apareció vinculada con un robo acontecido en el Distrito Seis de la capital, refiere la acusación del Ministerio Público.

Las armas sustraídas del centro de enseñanza policial fueron vendidas en su mayoría a comerciantes del Mercado “Iván Montenegro”, agrega el escrito acusatorio.

José Ramón Dávila, uno de los prospectos policiales acusados, afirmó que la pérdida de las armas quedó al descubierto en septiembre del año pasado, cuando se hizo el inventario, pero señaló que el subcomisionado Moisés Ruiz dio por desaparecidas cuatro de las pistolas por las cuales los acusan.

Por los mismos hechos fueron acusados en calidad de receptores de objetos robados (topes), los comerciantes Juan José Díaz, Raúl Antonio Ramírez y el cambista Iván Barrera.

De los siete acusados, el único que se salvó de seguir en la cárcel fue Carlos López Castillo, porque el juez rechazó la acusación en su contra.

La audiencia inicial para los acusados quedó programada para el próximo 7 de octubre