•   POSOLTEGA, CHINANDEGA  |
  •  |
  •  |
  • END

Aparentemente por una discusión, Dora Edelina Jarquín Amador, de 18 años, mató de tres mazazos a su abuela, María Dora Moreno Benavidez, de 75 años.

El parricidio ocurrió a las 9:30 de la mañana del miércoles último, cuando la muchacha, enfurecida, sin piedad, le propinó golpes en la frente y occipital a su abuela.

Cuando la hija de la anciana, Maritza Edilia Jarquín Moreno, de 50 años, quiso auxiliarla, nada pudo hacer.

Jarquín Moreno llegó a la escena del crimen porque su vecino, Julián, le dijo que escuchó los gritos desesperados de la anciana.

“Me asomé a la cocina y no la encontré, la puerta de la casa estaba abierta, y mi madre estaba ensangrentada en el suelo, es triste lo que ha pasado”, expresó la humilde mujer.

Dora Adelina le pidió perdón a su tía, Maritza Edilia Jarquín, pero ésta la retuvo y entregó a la Policía.

El forense Róger Pereira Umaña aseguró que el cuerpo de la occisa estaba boca abajo en el suelo, a la orilla de su cama, en su humilde vivienda, ubicada de la Iglesia Evangélica, 300 metros abajo, en la comarca Los Zanjones 2.

“El hueso del occipital estaba hundido y quebrado. (La anciana) falleció debido a trauma craneoencefálico”, aseguró el funcionario.

Apañador al banquillo

El capitán Pedro Ubense Amaya, jefe de la Policía de Posoltega, confirmó la detención de la joven de 18 años y su padre de 57 años, Crisantos Felipe Jarquín Mendoza, quien escondió el mazo en el fondo de una letrina y dio varias versiones del crimen cuando le preguntaron.

“El capturado sacó el mazo de la letrina, el cual presentaremos como evidencia ante el juez correspondiente. Investigamos el móvil, no tenemos mayores detalles”, dijo el oficial, quien no confirmó ni negó que antes del sangriento suceso hubo una discusión entre la anciana y su nieta.

Comunidad atribulada

José de la Cruz Mendoza, vecino de Los Zanjones 2, se declaró triste por el crimen y exigió justicia contra los autores, e instó a la población a mantener los valores morales como pilar fundamental en las familias.

Ayda María Sánchez comentó que la presunta autora del parricidio vivía en la comarca Monte San Juan, y recientemente había llegado a vivir a la casa de su abuela.

Gerardo García, alcalde de Posoltega, se sumó a las muestras de dolor, y en solidaridad donó el ataúd para la anciana, quien será sepultada hoy en el cementerio del municipio.