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Tres niños (dos varones y una niña) fueron vejados sexualmente y obligados a participar en ritos satánicos durante casi un año en un barrio capitalino, según una acusación que presentó la Fiscalía contra cuatro hombres.

Entre los imputados están el padre y un tío materno de dos de las víctimas, explica el escrito acusatorio radicado en el Juzgado Séptimo Distrito Penal de Audiencia.

Por los hechos, ocurridos entre mayo de 2007 y junio de 2008, sólo está detenido Ramón Ocampo Sanlty, de 46 años.

En la casa donde los niños fueron violados y abusados, la Policía encontró enterrados en el patio restos óseos presumiblemente de seres humanos, indicó la fiscal auxiliar, Alicia Solís.

Además de Ocampo, también están acusados un pastor evangélico, el padre de una niña y de un varoncito, y un cuarto sujeto.

El Ministerio Público se reservó la identidad de estos argumentando que todavía no han sido capturados.

Abusos con “horario recreativo”

Los abusos sexuales y ritos satánicos quedaron al descubierto cuando la mamá de los hermanos (la niña y el niño), amenazó a su pareja con el divorcio y los pequeños le contaron a su mamá lo que estaba pasando.

Las violaciones y prácticas satánicas, según la acusación, ocurrían los sábados, cuando la progenitora de los dos niños iba a clases y ellos quedaban bajo la tutela del padre.

Los menores revelaron que el pastor evangélico era quien encendía veladoras con las que luego hacía un círculo e invocaba al “cachudo” (el diablo) junto con los otros adultos.

Sadismo extremo

Según las criaturas, en los ritos diabólicos participaban los cuatro sujetos acusados y varias mujeres, quienes tenían relaciones sexuales entre todos ellos, aunque fueran del mismo sexo.

Uno de los niños aseguró que fue violado por su papá y por su tío materno, quienes luego de mancillarlo tuvieron sexo entre ellos.

Las investigaciones en este caso aún no están cerradas, porque la Policía y el Ministerio Público sospechan que hay más víctimas y adultos involucrados.

La Fiscalía sospecha que los menores fueron obligados a consumir droga, porque manifestaron que les daban a inhalar un polvo blanco y a tomar gaseosas aparentemente con licor.

Por los hechos antes narrados Ramón Ocampo Sanlty quedó en prisión preventiva hasta que se establezca la fecha del juicio, según lo estipulado por el juez suplente José Vicente Rodríguez.