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Para los familiares de Pablo Aguirre y su hijo, Léster Aguirre Mercado, el slogan “Por la justicia con las víctimas hasta el final”, sólo es publicidad, porque la Fiscalía está protegiendo al que los mató, según ellos.

“Aquí está la mano de la diputada Jamileth Bonilla, que está protegiendo al acusado porque es su sobrino”, expresó Melba María Ampié, nuera y cuñada de Pablo Aguirre y Léster Aguirre, respectivamente.

Aguirre y su hijo Léster murieron quemados en un accidente de tránsito que Axel Boza Madrigal provocó, la madrugada del sábado en Carretera a Masaya.

Al conocer del deceso de su hijo y nieto, también murió de un fulminante infarto, don Daniel Aguirre.

Jamileth Bonilla niega

“Yo, Jamileth Bonilla, creo que por respeto al dolor de las dos familias me he mantenido al margen de esta situación, que es dolorosa”, subrayó la legisladora vía telefónica al contestar a la denuncia de los dolientes.

Las suspicacias en torno a la actuación del Ministerio Público y la supuesta influencia de la diputada, surgieron en la familia doliente desde el momento que conocieron que la Fiscalía solicitaría medidas alternas a la prisión preventiva para Boza.

La jueza suplente, María Auxiliadora Chavarría, comentó en voz alta que le causó extrañeza que la fiscal auxiliar María de los Ángeles Mendoza haya pedido medidas alternas para el acusado, que está internado en un hospital privado.

Jueza: ¿Quién manda aquí?

Durante la audiencia celebrada en el hospital, la jueza le impuso la prisión preventiva a Boza por el daño que causó, pero él continúa en el hospital bajo resguardo policial.

La judicial ordenó que la valoración que los médicos del hospital Bautista le extendieron al acusado sea revisada por los forenses del Instituto de Medicina Legal, IML, donde Boza también será valorado para que se determine si puede o no asistir a los tribunales de justicia.

Minutos antes de dirigirse al hospital, la jueza Chavarría cuestionó la actuación de las autoridades policiales, quienes desobedecieron la orden de llevar al reo ante su autoridad, por lo que ella tuvo que ir al hospital.

¿Quien manda a la Policía? ¿La manda el director de un hospital o la familia de un acusado?, preguntó en voz alta la judicial ante una “batería” de periodistas.

Mientras se realizaba la audiencia en el hospital, los guardas de seguridad amenazaron con sacar por la fuerza a los periodistas, uno de ellos amenazó al colega Marvin Cuadra, a quien le dijo que lo esperaba en la salida, mientras otro centinela sacó su pistola.