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El reporte de la Policía del Distrito Tres revela el accidente en el que murió una niña de diez años la tarde del miércoles, se debe a imprudencia peatonal, pero la madre de la pequeña lo desmintió.

“Tengo testigos que vieron que la muchacha iba hablando por el celular, además venía a alta velocidad y después de haber levantado por los aires a mi hija, intentó darse a la fuga, y por eso fue que chocó contra el árbol”, manifestó entre lágrimas Celia Osorno Meléndez, madre de quien inicialmente fue identificada como Kate, pero que en realidad se llamaba Grethel de los Ángeles Reyes.

La niña falleció atropellada por Ana Judith Pomares, de 20 años.

La menor quedaba bajo la tutela de su abuelita junto a sus otros cincos hermanos, porque su madre trabaja como empleada doméstica en Altamira.

Aunque testigos dijeron que la pequeña andaba vendiendo bonos, su madre explicó que el día del accidente Grethel Reyes iba a hacer una tarea de religión que le encomendaron en la Iglesia Cristiana Verbo Sur, a la cual pertenecía y donde este domingo sería bautizada.

Una de las menores que acompañaba a Reyes dijo que no pudo hacer la tarea, por lo que decidió cruzar la pista Suburbana para ir a prestarla donde una amiguita.

“Yo no la dejaba salir, mi mamá le dio permiso, porque dijo que era dentro del mismo barrio que iba a ir. Hasta le pagaba recorrido para que la llevaran y la trajeran del colegio”, manifestó Celia Osorno.

Los familiares de la víctima se quejaron por la falta de interés que ha mostrado Pomares, quien ni siquiera se acercó para saber si necesitaban algo. Ellos tuvieron que pedir para sepultar a la pequeña en un féretro que en realidad era para un adulto.