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A la orilla de su cama, quemado de pies a cabeza quedó el cuerpo del anciano Rolando Urroz, de 73 años, quien murió envuelto en llamas, a la medianoche del viernes al tomar fuego su casa en el barrio Monseñor Lezcano.

El longevo no pudo salir de su cuarto porque no podía caminar tras un accidente doméstico hace varios meses en Costa Rica, donde al caerse se golpeó la cabeza, manifestó su hijo del mismo nombre.

Pedro Membreño, enfermero de don Rolando Urroz trató de rescatarlo, pero el humo y las llamas que cubrían el cuarto donde reposaba el anciano le impidieron sacarlo de la habitación.

En el incendio también salieron quemados Yolanda Vado, de 77 años, esposa de la víctima mortal, y el enfermero Pedro Membreño, cuando trataba de sacar del cuarto al anciano.

Membreño, al ver las llamas sacó a doña Yolanda Vado y se fue en busca de la silla de ruedas para salvar al ancianito, pero al llegar a la habitación el fuego le impidió el paso, explicó el subcomandante Byron Rivera.

Don Rolando Urroz en medio de la desesperación y pese a que no podía caminar intentó salir, pero cayó al piso, donde fue devorado por las llamas, narró el enfermero
“El señor no podía caminar, a orillas de su cama estaba un tanque de oxígeno, pudimos constatar que eran tres personas las que estaban en la vivienda al momento del siniestro”, señaló el subcomandante de la Dirección General de Bomberos, DGB, Byron Rivera.

Irónica retención policial

El enfermero Pedro Membreño fue retenido varias horas por la Policía, pero Rolando Urroz Vado, hijo de la víctima, pidió a la Policía ponerlo en libertad reconociendo que Membreño salvó a su mamá de la muerte y trató de rescatar a su padre.

El hombre adolorido por la pérdida de su progenitor indicó que éste no podía caminar desde hace ocho meses cuando estuvo en Costa Rica, donde se cayó y golpeó su cabeza con una piedra.

“Estaba en recuperación, el enfermero lo cuidaba muy bien, al parecer, en el momento que mi papá vio el fuego quiso salir por la ventana pero no pudo, mi mamá (Yolanda Vado) por el contrario tiene quemaduras menores, no me importan las pérdidas materiales, pero la pérdida de mi padre es un dolor que no se lo deseo a nadie”, manifestó Urroz.

Se recalentó sistema eléctrico

El incendio comenzó a la medianoche del viernes en la habitación alterna a la del ancianito y el fuego se propagó rápidamente por la vivienda ubicada en el barrio Monseñor Lezcano, cuya estructura era de madera.

La única parte de la casa que quedó en pie fue el cuarto en el que dormían las domésticas de la casa. La habitación que se salvó del fuego está distante de la estructura principal de la vivienda, explicó el hijo de la víctima.

El subcomandante Rivera indicó que el incendio fue controlado tres horas después de iniciado, agregando que al llegar al lugar del siniestro no había nada que hacer por el anciano que estaba calcinado en lo que un día fue su habitación.

Peritos policiales y bomberos determinaron que la causa del siniestro fue el recalentamiento de una de las líneas eléctricas.