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Con hematomas y excoriaciones en el rostro, resultó Juan Francisco López, de 65 años, tras caer en un manjol de aproximadamente ocho metros de profundidad, la mañana de ayer, en el barrio Alemania Democrática.

López fue auxiliado por sus “compañeros” y un familiar, quien lo condujo por el alcantarillado y lograron salir hasta dos cuadras después, debajo de un cauce en el barrio “Alfredo Silva”.

El lesionado se quejaba de dolor en diferentes partes de su cuerpo, pero según los galenos del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, únicamente presentaba golpes, sin fracturas.

Eveling Guido dijo que su tío Juan Francisco tenía alrededor de unos seis meses de ingerir licor diariamente, porque se separó de su segunda esposa con quien había convivido más de 25 años, pero no procreó hijos con ella, únicamente tiene una hija de 28 años de su primera unión.

“El agarró “bebeata” después que lo abandonó su esposa, por problemas (derivados) del mismo licor, nosotros (los familiares) siempre tenemos que andarlo buscando, pensando lo peor cuando no llega a dormir, y lo hacemos a escondidas de su mamá, porque ella es enferma y no puede tener sustos”, manifestó la joven.

Juan Francisco López fue dado de alta ayer mismo.