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Dos personas murieron a tiros a manos de pandilleros en los barrios “Jorge Dimitrov” y 31 de Diciembre en las últimas horas.

La primera víctima fue Róger Elías Chávez López, de 27 años, quien falleció de cinco tiros, en el abdomen.

Según información en poder de las autoridades del Distrito Cuatro de Policía, la noche del lunes el infortunado iba caminando en el andén junto a su esposa y su cuñada rumbo a la leche agria “El Vaquero”, cuando fueron interceptados por un carro gris, sin placas, donde viajaban dos individuos, uno de los cuales sacó un arma por la ventana y disparó contra Chávez.

La esposa y la cuñada del infortunado se escondieron detrás de un árbol, pero una de ellas identificó a los agresores como Marcelino José Jarquín y Miguel Sura, alias “El Gordo Miguel”, quien además de ser vecino del occiso, es miembros de una de las pandillas que siembran el terror en el barrio “Jorge Dimitrov”.

“Ojo por ojo”

Isabel Galán, tía del occiso, señaló que la noche del martes, cuando los homicidas constataron que Chávez había muerto en el hospital, pasaron por la entrada del callejón donde habitaba disparando.

“Ellos (los autores) dicen que son Galanes, pero los verdaderos somos nosotras, cuatro hermanas que no somos delincuentes sino comerciantes, esperamos que se haga justicia, aunque no confiamos en las autoridades. Dice la Ley del Talión “ojo por ojo y diente por diente”, pero esta vez mejor que Dios se encargue de aplicar la justicia”, recalcó la tía del infortunado.

El otro que falleció a manos de pandilleros fue Gerson David Tinoco Tenorio, de 17 años, quien recibió un impacto de bala en el tórax.

Bala perdida

Tinoco estaba a media cuadra de su casa, en el barrio 31 de Diciembre, cuando varios vagos del barrio Laureles Sur protagonizaban una batalla campal y él resultó lesionado.

“Esos chavalos no respetan a nadie, la verdad es que aquí lleváramos muchos más muertos por la manera de proceder de esos muchachos… uno a veces no habla por miedo, pero ya no se aguanta”, aseguró una vecina del barrio donde ocurrió el crimen.

La víctima mortal vivía con su abuelo Raúl Tinoco, conocido cariñosamente como “Tinoco”, quien tiene una venta de abarrotes en el Mercado “Iván Montenegro”.

“Vivían solos, el abuelo a veces se quedaba en el tramo del mercado, y el muchacho, que yo sepa, no tenía enemigos, pero usted sabe que hay cosas que se dan y los padres son los últimos en darse cuenta”, refirió don Juan Jarquín.