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Por creer que la amenaza que le hizo uno de cuatro sujetos era una broma, falleció Carlos José Hernández Méndez, de 33 años, quién pereció tras haber recibido un impacto de bala en la cabeza que le desbarató la masa encefálica.

Hernández y un joven al que identificaron únicamente como Cruz, estaban ingiriendo licor fuera de la pulpería “El hoyo”, en la V Etapa del barrio “18 de Mayo”, cuando un hombre les dijo que se detuvieran porque si no les iba a disparar.

“Cruz dice que Carlos lepreguntó “si era en serio”, y los otros sujetos le respondieron que sí; sin embargo, Hernández no les creyó y quiso pasar para ir a comprar.

Cuando Cruz notó que los hombres hablaban en serio, le puso la mano en el hombro a Carlos, pero cuando regresaban escuchó la detonación”, relató Verónica Hernández, familiar del fallecido.

Recordó que Cruz le comentó que después del disparo, otro de los sujeto dijo: “Burro, ya le pegaste”, luego un tercero le recomendó a un tal “Chepe” que corrieran.

El herido fue trasladado al Hospital “Roberto Calderón”, pero debido a que la bala entró y no salió de la cabeza de Hernández, fue trasladado al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, donde expiró ayer a las 6:15 de la mañana.

Vecinos del “18 de Mayo” aprovecharon la presencia de los medios de comunicación en el barrio, para denunciar que ya no soportan a los delincuentes porque desde las 6:30 de la tarde comienzan a realizar asaltos a mano armada.

Carmen García dijo: “Ni las personas que van en los vehículos se salvan, esto ya lo hemos denunciado, pero la Policía sólo patrulla por allá, esperamos que ahora se haga presente. Carlos no era pandillero, pero en el sepelio pueden llegar a molestar”.

Era hermano de una policía

El albañil Carlos José Hernández Méndez deja en orfandad a cuatro menores en edades de cuatro, siete, doce y 16 años. Era hermano de la oficial de policía Johanna Hernández, quien trabaja en el Distrito V de la Policía.