•  |
  •  |
  • END

Por la presunta autoría de homicidio en perjuicio de Henry Antonio Hernández Guevara, de 21 años, fue acusado Jaskel Alfonso García Ibáñez, de 27 años, en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, donde le decretaron el arresto domiciliar a solicitud de su abogado.

La jueza Gertrudis Arias le impuso al acusado la obligación de presentarse periódicamente el juzgado a firmar ficha de control, a ser custodiado por dos personas y le prohibió salir del país.

“Pido justicia, porque él no tenía derecho a quitarle la vida a mi hermano, nosotros éramos huérfanos, ahora quedé sola en este mundo, sin nadie, por lo que le pido señora juez, que su muerte no quede impune”, dijo entre lágrimas Lucía Hernández Guevara, de 23 años, hermana de la víctima, sin embargo la judicial le decretó el arresto domiciliar.

Según el expediente judicial, los hechos se dieron la madrugada del once de noviembre en las afueras de la discoteca Sport Bar, de Bello horizonte, donde hubo una discusión entre el acusado y la víctima, y los acompañantes de ambos.

Estaba recién casado

Aunque el expediente del Distrito Cuatro de Policía revelaba que la discusión inició porque García Ibáñez le había tocado las caderas a la esposa de la víctima, la acusación no describe esa circunstancia.

Lo que sí detalla el dictamen médico, es que la víctima falleció de un impacto de bala en el pecho que le provocó hemorragia masiva por taponamiento cardiaco.

Las autoridades policiales determinaron que el acusado tenía permiso de portación de armas para revólver calibre 38 y pistola 380, pero la fiscal Eveling Ávila Áreas está solicitando que le cancelen dichos permisos.

Valga decir que el arma que se usó en el crimen, no fue ocupada por la Policía.

La audiencia inicial fue programada para el 25 de noviembre a las nueve de la mañana.

La víctima tenía cinco meses de haber contraído matrimonio con una joven.