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A Duillo Ramón Oporta Hernández, de 33 años, probablemente “no le caiga el peso de la ley” por el robo que le imputa la Fiscalía, pero ya pagó por adelantado una pena natural, porque quedó en silla de ruedas.

Oporta recibió un impacto de bala en la cabeza la mañana del pasado 13 de noviembre, durante un fallido robo contra el agente policial Wilmer López Vargas.

La bala atravesó el cráneo de Oporta y le dejó expuesta la masa encefálica, y aunque los médicos del hospital “Antonio Lenín Fonseca” le dieron de alta, él no habla ni oye.

La jueza Cuarto Distrito Penal de Audiencia de Managua, Martha Lorena Martínez, explicó que no se puede celebrar audiencia con una persona que no discierne, como es el caso de Oporta, y por lo tanto no está en capacidad de comprender los cargos formulados en su contra.

Martínez postergó para una fecha no determinada la audiencia preliminar, y en su lugar hizo una audiencia especial.

Al término de la vista pública, la judicial ordenó que Oporta sea examinado por un forense, quien deberá comparecer ante su autoridad para explicar el estado clínico y el pronóstico médico del imputado

Daño permanente
En el expediente judicial rola un dictamen emitido por el forense Antonio Rodríguez Mantecom, donde establece que el proyectil en su recorrido causó una lesión en el cráneo, lo que podría provocar un menoscabo permanente a Oporta.

El médico también señala que la lesión puso en peligro la vida del reo, y que las secuelas que podría producir la lesión son de pronóstico reservado.

La situación médica del reo está creando una sobrecarga de trabajo para las autoridades de la Dirección de Auxilio Judicial, DAJ, porque necesita ayuda para todo y alimentación especial.

La acusación

El 13 de noviembre, López salió del supermercado de la Policía en compañía de su esposa, y enrumbó por el costado noreste de la Dirección General de Ingresos, DGI, en busca de un medio de transporte.

Pero del sitio conocido como “El Puente de Lata”, del barrio “Jorge Dimitrov”, salieron Oporta y otro sujeto de identidad desconocida, el primero armado de un cuchillo de 33 centímetros y el otro con una pistola artesanal, refiere la acusación fiscal.

Oporta le lanzó una estocada a López, quien logró esquivarla, desenfundó su arma de reglamento e hizo un disparo al “aire”, según el Ministerio Público.

El escrito acusatorio no explica cómo es que si el disparo fue al aire, el proyectil fue a dar en el cráneo del reo.

El desconocido que acompañaba a Oporta huyó al escuchar una segunda detonación.