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La ilusión de Guadalupe Rivas Castro, de 38 años, de compartir su aguinaldo con su familia, quedó junto con su vida sobre el camino pedregoso de la comarca Quebrada Onda de Olominapa, jurisdicción de Tipitapa.

Y es que Rivas fue emboscado por al menos tres sujetos, la noche del sábado, cuando subía a pie una pendiente, y estaba por llegar a la referida comarca ubicada 68 kilómetros al noreste de Managua.

Al hombre --que trabajaba como estibador en un almacén en la capital-- los delincuentes le robaron más de nueve mil córdobas y una pistola que compró en la capital, informaron las autoridades policiales.

Los maleantes también le robaron a Rivas las compras que hizo en Managua, además de su celular y los zapatos que calzaba, agregó un pariente de la víctima.

De acuerdo con las investigaciones policiales, los criminales primero le dieron de garrotazos en el rostro y luego lo “puyaron” dos veces con una verruguilla en el costado izquierdo.

Hasta el cierre de la presente edición, se conocía por pesquisas hechas por la Policía, que aparentemente los asesinos esperaron a Rivas escondidos en medio de un plantío de trigo.

La vocera de la Policía en Tipitapa, inspectora Johana Jiménez, dijo que se enteraron de que la víctima portaba una arma, porque él se comunicó con su esposa, dándole a entender que había comprado una pistola, sin embargo, todo hace indicar que no le dieron tiempo de utilizarla.

Amigos y familiares consideran que alguien avisó a los ladrones de que Rivas regresaba a su casa con el pago de su aguinaldo. El occiso dejó en la orfandad a cuatro hijos, todos ellos menores edad.

Los parientes de la víctima se quejaron de la tardanza de la Policía en acudir a la escena del crimen, lo que, según ellos, facilitó a los criminales poder huir impunemente.