•   CHICHIGALPA, CHINANDEGA  |
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La niña de 18 meses que murió a las 12:30 de la noche del domingo último, fue víctima de violencia, porque presentaba un trauma en la cabeza y golpes en el cuerpo, revela el informe de la autopsia que realizó el Instituto de Medicina Legal, IML.

El comisionado mayor Douglas Pichardo Ramírez, jefe departamental de la Policía de Chinandega, señaló que la mamá y el padrastro de la menor --Dinorah Liseth Rodríguez Jarquín, de 20 años, y Erick Mendoza Salazar, de 39-- están detenidos y serán remitidos a la Fiscalía, para que los acusen por parricidio.

Recordó que la denuncia fue interpuesta el domingo en la madrugada por Emelina Santos Roque Ramírez, de 65 años, quien dudó de que su bisnieta haya muerto por un paro cardíaco, como aseguró la madre.

“No le damos maltrato”

“El Instituto de Medicina Legal dictaminó que la causa directa de la muerte es hemorragia intracraneal”, dijo el comisionado mayor Pichardo Ramírez.

La pequeña estaba en poder de la abuela materna, pero el tres de noviembre se la llegaron a prestar.

Tras su captura, la joven de 20 años insistió en decir que su hija murió debido a paro cardíaco. “Mi abuela está molestando”, agregó, no obstante ni ella ni su pareja explicaron por qué el cadáver de la niña tenía señales de violencia, sobre todo en la frente, cara y cabeza.

El padrastro expresó que no le daba maltrato a la niña, porque según él la quería como hija.