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Seis kilómetros recorrería Marcos para estrenar la “nave” que sus padres le obsequiaron por haberse convertido en médico. Conduciría sobre una de las mejores pistas de Managua, pero lo que parecía un viaje sin ningún riesgo, casi le costó la vida.

Yendo de este a oeste, sobre la Pista Suburbana, cerca del Centro de Salud “Edgard Lang”, en San Judas, Marcos chocó contra el muro de una vivienda. No perdió la vida, pero su “nave” quedó desbaratada. Él pensaba que la vía no era peligrosa, pero se equivocó. Ahí todo vehículo agarra velocidad y si se es inexperto al volante, las consecuencias pueden ser mortales.

La Policía de Tránsito de la Tercera Delegación registró en lo que va del año un total de 192 accidentes en esa carretera.

Esos accidentes dejaron 18 lesionados, pero en tres de esas colisiones hubo muertos, entre ellos cinco miembros de una misma familia y una niña.

En la mayoría de los casos se trataron de colisiones derivadas de no guardar la distancia, principalmente, según las estadísticas de la Estación Tres de Policía.

Advertencia
Cuando trabajó en la Alcaldía de Managua como Director General de Obras y Servicios Municipales, el arquitecto Jorge Berríos recomendó a los conductores tener prudencia, pues la pista tiene partes peligrosas porque es una vía con inclinación y, por ende, el que va conduciendo no puede ver --a determinada distancia--, los vehículos que van delante de él.

Esos puntos ciegos están ubicados frente al Cementerio de San Judas, cerca del Monumento a Sandino, y por el Centro de Salud “Edgard Lang”.

En su momento el arquitecto Berríos le planteó al Ingeniero Dionisio Marenco (alcalde de Managua en el periodo de 2004 a 2006) la necesidad de hacer reparaciones en el diseño de la carretera, sin embargo, en esa oportunidad, no se lograron hacer los estudios, porque no había presupuesto.

En el año 2006, cuando estaba en construcción el monumento a “Rigoberto López Pérez”, que está en la rotonda, se volvió a mencionar la necesidad de reparar la Suburbana, porque además ya era hora de recarpetearla.

Después el alcalde Herty Lewites destinó 9 millones de córdobas para reparar algunos daños en el diseño, pero lo que se corrigieron fueron grietas en el asfalto. Los puntos ciegos quedaron intactos.

Una pista para correr
La Pista Suburbana costó más de 6. 5 millones de dólares. La construcción arrancó en el año 1996 y terminó cerca de 2001. Uno de los encargados de la obra fue Eduardo Mena, por parte del Instituto de Desarrollo Rural, y Víctor Guerrero inspeccionó como encargado por parte de la Comuna de Managua.

La Pista Suburbana fue construida para una evacuación rápida, o sea para descongestionar las diferentes vías que están en la capital, de ahí su nombre, porque está fuera de la ciudad, pero comunica, declaró el comisionado mayor Emilio Rodríguez, quien recuerda que él trabajaba en el área de Tránsito Nacional cuando comenzó la construcción.

“Pero ahora está casi en el centro de la ciudad, ahora se volvió una arteria urbana. La accidentalidad (en esa vía) radica en que las señales de tránsito están dirigidas a que los conductores bajen la velocidad, entonces el concepto de suburbana no es lo lógico, una pista es para correr”, dijo el comisionado mayor.

A lo largo de la Pista Suburbana, que comienza en los semáforos que están cerca del extinto “Yacutingas Bar”, y termina en la rotonda “Rigoberto López Pérez”, la Policía tiene registrados los siguientes barrios: Los Ladinos, Hialeah Cuarta Etapa, Colinas del Memorial Sandino, El Memorial Sandino, Marvin Marín, o mejor conocida la entrada a San Isidro de Bolas, San Judas,.

También está Lomas de San Judas, Fraule --un barrio nuevo--, y San Patricio, que queda cerca del kilómetro 7 y medio de la Carretera Sur, donde termina la vía.

¿Es segura por las noches?
Aparte de los peligros que la vía implica para los habitantes de esos sectores, porque los vehículos pasan a gran velocidad, los conductores se quejan porque la pista tiene partes sin iluminación y desde los lugares altos les lanzan piedras, según ellos, para obligarlos a detenerse y luego asaltarlos.

Sin embargo, el jefe de la subdelegación “Teniente Julio Madrigal”, comisionado Danilo Obregón, dijo que en la Pista Suburbana no se han dado asaltos contra las personas que van en vehículos.

“Tuvimos a inicio de año, una que otra denuncia que indicaba que cuando circulaban exactamente sobre el tramo de vía que está cerca del barrio Hialeah, varios adolescentes que pertenecían a grupos de jóvenes en riesgo lanzaban piedras a los vehículos que circulaban de oeste a este”, reconoció el comisionado Obregón.

“Salían tres o cuatro chavalos armados con cuchillos y despojaban a las víctimas de sus pertenencias, pero sólo hubo dos o tres denuncias”, aseguró el comisionado Obregón.

Lo que sí se estuvo dando en la zona de la Pista Suburbana fueron abandono de personas asaltadas dentro de taxis en otros distritos de la capital, porque ciertamente no toda la vía tiene iluminación.

Los “puntos ciegos”
En un recorrido realizado sobre la Pista Suburbana, por la noche, los agentes de tránsito revelaron que los puntos peligrosos son efectivamente las pendientes y declives que tiene la vía, y algunas intersecciones. Ahí los conductores por lo general no hacen el alto y eso provoca los accidentes.

Un elemento que detectaron los agentes de tránsito en la Pista Suburbana, --el cual podría estar ocasionando accidentes--, es la falta de señales de tránsito que ayuden a los conductores a saber cuál es el límite de velocidad, y si pueden o no aventajar. Algunas señales fueron robadas. Quedaron pocas.

Como faltan señales, las autoridades de la Policía les recordaron a los conductores que la velocidad máxima en la Suburbana es de 60 kilómetros por hora, y no 100 ni 110.

A pesar de todo, la Pista Suburbana es una de las más importantes vías de la ciudad, sitio por donde transitan miles de vehículos cada año.