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Jacinto Antonio Mejía, de 18 años, y Fernando José Gutiérrez, de 21, tienen la apariencia de ser jóvenes de bien, pero en realidad son dos tipos de cuidado.

La tarde del lunes, en 20 minutos y a punta de pistola despojaron de dinero y de teléfonos celulares a dos transeúntes en los barrios Altagracia y Batahola Sur.

Sin embargo, Mejía y Gutiérrez fueron traicionados por los nervios, porque cuando patrulleros de la Estación III les dieron la voz de alto para un registro de rutina, se dieron a la fuga.

Al ver que la pareja de jóvenes huía ante el llamado, se inició una tenaz persecución, que inició en una calle del barrio Altagracia y concluyó en el barrio Batahola Sur.

A Mejía y a Gutiérrez les fueron ocupados una pistola sin portación y cuatro teléfonos celulares, de los cuales no explicaron su procedencia, señaló el comisionado mayor Emilio Rodríguez, jefe de la Estación Tres de Policía.

Lo peor para la pareja de presuntos delincuentes, sucedió cuando fueron trasladados a la Tercera Sección de Policía, porque allí fueron reconocidos por sus víctimas, quienes en ese momento interponían sus respectivas denuncias.

“El más alto --Fernando Gutiérrez-- es quien manejaba la moto y seleccionaba a las víctimas, y el más pequeño -- Jacinto Antonio Morales-- era quien los encañonaba”, explicó el jefe policial.

En las primeras horas transcurridas después de la captura de los presuntos maleantes, la Policía tiene documentadas tres denuncias en su contra por robo con intimidación agravado.

A las tres de la tarde del lunes, los acusados despojaron de un mil 800 córdobas y de su teléfono celular a José Alejandro Reyes Somarriba, en una calle del barrio Altagracia.

Veinte minutos más tarde, en un callejón del barrio Batahola Sur, hicieron lo mismo con un adolescente de iniciales L.A.G.D., a quien le robaron dos teléfonos celulares.

El pasado 18 de diciembre hicieron lo mismo con José Antonio Espinoza, a quien despojaron de un mil 800 córdobas, señaló el jefe policial.