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El estado de embriaguez y el exceso de velocidad, fueron las causas que según la Policía de Rivas provocaron el accidente de tránsito donde pereció Saturnino Urbina Arévalo, de 55 años, quien había sido condenado a diez años de cárcel, en Chinandega, por el delito de tráfico de estupefacientes, pero en octubre de 2008 recobró su libertad, gracias a un juez de Chinandega que lo excarceló por enfermedad.

El accidente ocurrió a las 6:30 de la tarde del dos de enero, sobre la carretera que une Rivas con la comunidad indígena de Veracruz.

Según la Policía, Urbina Arévalo conducía en estado de ebriedad y a exceso de velocidad una moto Yamaha placa RI 1706, y al pasar por el sector de San Jacinto, la llanta delantera pasó sobre una piedra de 25 centímetros de ancho. Esto provocó que el motociclista perdiera el control y se estrellara contra un árbol de laurel.

Producto del encontronazo, el motociclista resultó con lesiones graves en el rostro y tuvo que ser trasladado al hospital de Rivas, donde falleció por trauma craneal y politraumatismo. Sus restos fueron sepultados ayer en el cementerio de esta ciudad.

No iba solo
Los familiares de Urbina Arévalo aún no están convencidos con la versión oficial de la Policía, y pidieron que las investigaciones se amplíen.

Mariano Jesús Urbina Arévalo señaló que su hermano iba en compañía de otra persona que resultó ilesa en el accidente, pero extrañamente la Policía en su informe señala que Urbina Arévalo iba solo.

En enero de 2008, Urbina Arévalo fue arrestado en Somotillo con 37 kilos de cocaína y 296 gramos que llevaba en el interior de los guardafangos de la camioneta que conducía.

Fue acusado por tráfico de estupefacientes y condenado diez años de cárcel, pero no estuvo ni un año preso, porque en octubre de ese año, el juez de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria de Chinandega, Juan de Dios González Quintana, lo benefició con la libertad por múltiples problemas de salud.