•  |
  •  |
  • END

Prisión por doble crimen en Nueva Guinea
Las autoridades judiciales de Nueva Guinea admitieron la acusación que la Fiscalía presentó contra Noel Icabalzeta Suárez, de 29 años, Rubén David Serrano Gática, de 30; Abel Alonso Aguilar González, de 34, alias “Cuajipal”; Euliel Icabalzeta Suárez, de 24; Alex Ríos Aráuz, de 36, Erling Cantillano, y Juan Castillo, por la coautoría de tráfico de drogas y el doble homicidio en perjuicio de José Raúl López y Juan Carlos Jarquín, quienes fallecieron baleados y sus cuerpos fueron lanzados en La Pedrera y El Níspero, el siete de enero pasado. Las investigaciones revelaron que el crimen se originó porque un grupo le iba a comprar 25 tacos de droga (a 6, 500 dólares cada uno) al otro, pero al final, unos desconfiaron de los otros y se armó el tiroteo. Supuestamente Juan Carlos Jarquín mató a José Raúl López. Luego, un sujeto que andaba vestido de policía, el cual era parte del grupo de Juan Castillo, el presunto vendedor, mató a Juan Carlos Jarquín. La audiencia inicial para los acusados quedó programada para el 20 de enero de este año.

“Piponeó” a su retoño
Mover la cabeza de un lado a otro negando la autoría del delito que la Fiscalía le imputa fue lo único que hizo un hombre de 47 años, quien está acusado de abuso sexual y violación agravada en perjuicio de su hija, a quien embarazó hace tres años, cuando era una niña de 12. Presuntamente el hombre comenzó a abusar de la menor desde que tenía ocho años y la violó cuatro años después, según la acusación radicada en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Juicio, donde ayer se suspendió la vista ante la inasistencia de testigos.

Homicida frustrado se inculpa
De muy poco le sirvió a Júnior Matamoros Maradiaga haberse declarado culpable por el homicidio frustrado que perpetró hace cuatro meses contra el policía José Emilio Cárdenas Urbina, porque la fiscal auxiliar Janeth Canelo pidió la pena máxima de 10 años de prisión para él. Durante la audiencia de debate de pena, la representante del Ministerio Público señaló que se trata de una persona peligrosa, porque disparó contra los miembros de una patrulla, en cambio, el abogado de Matamoros pidió a la jueza Adela Cardoza, tomar como atenuante a favor de su representado la admisión de hechos, de tal forma que solicitó la pena mínima de siete años de prisión.

Asesinato podría quedar sin castigo
El asesinato de Guillermo Arias García, ocurrido el 27 de febrero de 2007, en un callejón del barrio Batahola Sur, podría quedar sin castigo, si la Fiscalía no mejora el intercambio de información y prueba que presentó ayer contra José Antonio Soto Dávila. El juez Julio César Arias conminó a la Fiscalía a mejorar las pruebas, porque un testigo de cargo dio una fecha distinta a la que ocurrió el crimen. Por este mismo delito, en agosto del año pasado quedó libre por faltad de pruebas, José Alí Herrera.

Arias falleció porque lo golpearon con un tubo, luego le dejaron caer una piedra de gran tamaño en el cráneo.