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La seguridad que respalda el dinero plástico fue vulnerada por el salvadoreño Juan Carlos Larín Martínez, de 47 años, quien clonó varias tarjetas de crédito para irse de “shopping”.


 Según la acusación presentada por el fiscal Leónidas Baltazar Arévalo, la estafa agravada que el extranjero habría cometido supera los 31 mil córdobas, dinero que Larín se gastó en supermercados, estaciones gasolineras y restaurantes.


Para clonar las tarjetas de los afectados,   Larín se valió de un aparato llamado “skimming”, que sirve para grabar la información que contienen las tarjetas de crédito y débito.

Engañó  a cajero
Para falsificar las  tarjetas de crédito,  Larín se ganó la confianza del cajero de un restaurante, a quien le presentó a un desconocido que se hizo pasar como funcionario bancario en busca de datos para una investigación de campo.
El desconocido le pidió al cajero que colaborara pasando las tarjetas de los clientes en el “skimming”, refiere la acusación.


Según la Fiscalía, Larín ya ha estado preso en Guatemala y en El Salvador por el mismo delito e igual modo de operar.


Baltazar apuntó que la Fiscalía no acusará al cajero engañado, porque colaboró con las autoridades, además no se demostró que haya recibido pago alguno de Larín, contra quien testificará.


Larín quedó en prisión a la espera de audiencia inicial, programada para el siete de febrero.