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No se sabe si al doctor Ariosto José  Martínez Téllez le gusta el boxeo o no, pero el caso es que al estilo del boxeador Mike Tyson  le cortó la oreja izquierda de una dentellada  a  Johnny Xavier Espinales Reyes, de 20 años, quien dijo  que “su pecado” fue supuestamente lanzarle un piropo a una dama que  acompañaba al médico por una de las solariegas calles del municipio esteliano de San Juan de Limay.


Según la denuncia,   Espinales Reyes se enfrentó a golpes con  Martínez Téllez, cuando circulaban de la  delegación  policial,  tres cuadras al norte.
Espinales  señaló que nunca había cruzado palabra con su agresor y que lo que le dijo a la  muchacha, --“Adiós amor”--,  en su opinión,  no fue ofensivo, sino un elogio para ella,  a quien conoce desde hace tiempo.


El herido fue llevado al centro de salud con camas de San Juan de Limay,  pero nadie notó que le faltaba el pedazo de oreja,  hasta que transcurrieron varios  minutos y  sus familiares regresaron al lugar de los hechos y vieron un trozo de piel caído en el suelo.  Lo recogieron y lo llevaron al centro de salud.


El personal médico que estaba de turno en la unidad de salud intentó salvar la oreja del lesionado realizando suturas, pero el esfuerzo fue vano.

Notorio
 El hecho ha cobrado notoriedad en Estelí  no solo por la tan peculiar forma hacer valer la  honra de la muchacha,  sino por la profesión  del “Mike Tyson de San Juan de Limay”, quien laboraba como médico en el centro de salud con camas de la localidad.


Pero lo más inverosímil de esta  situación, según los familiares de la supuesta víctima,  es que el denunciado no ha sido capturado por la Policía, pese a que existen  una serie de testigos.


El hecho ocurrió el  24 de noviembre de 2010,  pero hasta ahora ni siquiera hay fecha para la celebración de la audiencia preliminar y el señalado, según los familiares de Espinales Reyes,  “desapareció” de San Juan de Limay desde ese día.


El médico residía en Estelí, aunque es originario de León, pero no se sabe si está en este departamento o en Managua,  hacia donde viajó para trabajar y seguir estudiando una especialidad, según nos informaron en el Centro de Salud de San Juan de Limay.


Para conocer la versión de los hechos de Martínez Téllez, END contactó a la doctora  Johelsy Tercero, compañera del médico, a fin de que nos facilitara el número de teléfono del denunciado, pero  la dama nos explicó vía telefónica que se trataba de una situación  difícil y que él no iba a hablar.


 Los antiguos compañeros de trabajo del doctor Martínez Téllez  afirmaron que no tienen su número de celular ni saben dónde está. Lo que sí dijeron es que durante el poco tiempo que laboró con ellos, no hubo quejas de él, porque es una excelente persona, respetuoso y muy ético. Inclusive le recomendaron presentarse ante las autoridades judiciales, para evitar que el problema que tuvo siga dañando su imagen.
 
¿Agresor  agredido?

Hay varios testigos en San Juan de Limay  que señalan que Johnny Xavier sí conocía al médico y  meses antes de que ocurrieran los hechos,  lo insultó e incluso en varias ocasiones lo retó  a los golpes,  pero Martínez Téllez siempre evitó una confrontación.


Sin embargo,  dijeron  fue tanto el hostigamiento por parte de Johnny Xavier en contra del galeno,  que el  día de los hechos ya no soportó  y se defendió.
“No solo le dijo “adiós amor” a la muchacha,  sino que los insultó y vertió una serie de groserías”, testificó  una dama que observó  los hechos, pero que prefiere el anonimato.


Aclaró que la joven a la que Johnny Xavier habría piropeado no es novia del galeno, sino una simple amiga a la que aparentemente Espinales Reyes pretendía, pero ésta lo rechazó.


La testigo recordó  que  Johnny Xavier  le provocó luxaciones y golpes en todo el cuerpo al galeno,  y que los ánimos se caldearon,  porque ambos andaban con sus copas de licor entre pecho y espalda.


“Lo que pasa es que  Espinales Reyes es una persona agresiva  que quiere sacarle dinero al médico”, dijo nuestro informante.

Fiscalía investiga
El fiscal que lleva la causa en el municipio de San Juan de Limay, Edgard Armando Aráuz, dijo que investigaron el hecho para recabar elementos de convicción y determinaron que sí existe un delito de por medio.


Apuntó que la Fiscalía ha cumplido su papel, sin embargo, a solicitud de la víctima  mandaron a realizar una ampliación del dictamen médico legal, porque el peritaje inicial  señalaba que la lesión sólo iba a dejar  cicatrices visibles y permanentes en la oreja izquierda.


“Como es evidente el desgarro,  prácticamente más del cincuenta por ciento del tejido cartilaginoso de la oreja desapareció,  el Ministerio Público pidió una nueva valoración médico legal, para profundizar si dejará un menoscabo persistente en el oído”, apuntó el fiscal.


Dijo que dependiendo de los resultados del dictamen,  se determinará si el caso es ventilado en el juzgado único local de San Juan de Limay o en el de distrito penal de Estelí.

Quiere mediación

El afectado dice que  desea llegar a un acuerdo con el médico,  porque lo que necesita  es realizarse un implante  en la oreja afectada. El procedimiento quirúrgico cuesta entre cinco y seis mil dólares.


La literatura médica señala que las heridas del pabellón auricular pueden ser remitidas al cirujano plástico cuando es previsible una importante reconstrucción.  Éste procedimiento es un auténtico reto, porque se trata de un órgano simétrico, con importantes relieves cartilaginosos muy adheridos a la piel y difíciles de reproducir.


Existen múltiples técnicas de reconstrucción pudiendo ser necesaria la aplicación de colgajos e injertos.


En abrasiones importantes con gran exposición de cartílago al exterior, puede ser útil sepultar la oreja debajo de la piel postauricular para reconstruirla después.
Edna Reina Sánchez,  madre del muchacho lesionado, dijo que su familia es  del criterio que el galeno asuma los costos de la operación, porque de lo contrario irán hasta el final  por la vía penal.


Por su parte el abogado Alfredo Castillo Lira, quien representa a la víctima, dijo que desde que sucedieron los hechos intentaron llegar a un acuerdo, pero el galeno se niega a asumir su responsabilidad.


Acotó que solicitará una audiencia con la Ministra de Salud, Sonia Castro, para solicitarle su apoyo, porque el doctor denunciado  presuntamente todavía es empleado de la institución.


Explicó que como representante de la parte ofendida presentó la documentación del caso ante las autoridades del Ministerio Público y ante la Policía, pero aparentemente ahí tenía una amiga.


El litigante formuló un llamado al delegado del Ministerio de Salud en Estelí, doctor Víctor Treminio, para que colabore en las investigaciones.
Además expresó que su representado tiene una serie de secuelas, como dolores en el cráneo y pérdida de  facultades auditivas.


“Hemos solicitado un examen de un facultativo especializado para determinar si hay  otras afectaciones internas en el oído de la víctima y así presentar la acusación formal”,  acotó.


El litigante dijo que tienen control sobre los movimientos que hace el galeno y sólo  esperan que un juez competente gire la orden de captura.


“Esto no se va a quedar impune. Hay lesiones visibles permanentes y secuelas”, agregó el abogado, quien se quejó porque según él varias puertas se les han cerrado, incluyendo las del Ministerio de Salud,   lo que evidencia que existe cierta protección hacia el galeno.

 

PN y Minsa dicen que no protegen a nadie
El teniente David Lazo, portavoz oficial de la Policía, aclaró que en ningún momento los oficiales de la entidad de seguridad pública han protegido al galeno y que han actuado conforme la ley.


El caso, dijo,  fue tipificado como lesiones recíprocas y amenazas de muerte. En el conflicto también se vio involucrado Manuel Antonio González Gómez, quien luego fue eximido de responsabilidades.


Recordó Lazo que el caso fue remitido ante el Ministerio Público el 14 de diciembre de 2010, luego de concluir las investigaciones.


Lesiones recíprocas
“El proceso investigativo se hizo,  las lesiones fueron mutuas entre ellos, el doctor también salió afectado y aquí la Policía no ha protegido a nadie y quien violentó las leyes deberá responder ante las autoridades judiciales”, recalcó Lazo.


El galeno sí estuvo detenido dos días en las cárceles de la delegación policial de San Juan de Limay, pero como tenía golpes en el hombro y en la cabeza y necesitaba atención médica especializada, fue excarcelado.


Por su parte el doctor Víctor Treminio,  delegado del Ministerio de Salud para el departamento de Estelí, indicó que  la institución no está encubriendo al médico como denunció la familia de Espinales, porque el caso ocurrió fuera de las horas laborales del galeno, quien debe responder como cualquier particular.


Tras los hechos, el doctor renunció a su trabajo en el  Ministerio de Salud, porque según dijo, era  complicado  viajar hasta San Juan de Limay e iba a  estudiar una especialidad, pues en este momento sólo es médico general.