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Tres adictas, entre ellas una nicaragüense, han sido asesinadas por un psicópata, contra el cual las autoridades emprendieron una verdadera cacería humana esta semana.


En la playa, cerca de donde encontraron el cuerpo de la última mujer asesinada el miércoles, las autoridades hicieron un rastreo con las personas que deambulaban por la zona.


Más de 125 efectivos de la Fuerza Pública, el Grupo de Apoyo Operacional (GAO), la Unidad de Intervención Policial (UIP) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) iniciaron desde el jueves varios operativos en zonas conflictivas de Limón en busca del psicópata que tiene atemorizadas a las indigentes del cantón central.


Oficiales con armas pesadas ingresaron por la mañana a Cieneguita para cumplir con una operación especial que dispuso la jefatura de la región, con el fin de tomar mayor control en la zona después de los incidentes que se han presentado en las últimas semanas.

Perfil del sospechoso
“Estamos haciendo un trabajo simultáneo con varias unidades de nosotros. Hoy (ayer) llegaron 15 refuerzos de otras delegaciones que vienen a colaborar con los trabajos de control que estamos efectuando en todo el cantón”, aseguró Juan Carlos Arias, subjefe policial de la Región Caribe.


También realizaron dispositivos en carretera y por agua con el fin de dar cobertura a cada rincón del Atlántico para brindar seguridad y buscar pistas del temido asesino de mujeres adictas.


“Andamos verificando el estado de varios ciudadanos, pues manejamos perfiles de algunos sospechosos. Hemos topado con gente con orden de captura, decomisos de armas y otras acciones en los operativos realizados hasta el momento”, añadió Arias.


Como parte de la misma operación, varios oficiales recorrieron en lanchas el canal de Cieneguita en busca de novedades sobre el caso de las indigentes y otros incidentes que se han presentado.

Diez crímenes en un solo cantón
Además de este barrio, la policía ingresó a otros que se han visto involucrados en los 10 crímenes que contabiliza Limón en lo que va del año, pues es en dichos lugares donde se esconden y cometen los delitos.


“Vamos a abarcar todos los sectores que han dado problemas porque la idea es mantener un control en lugares como Limón 2000, Limoncito, Corales, Pacuare y el propio centro para evitar que suban los incidentes”, recalcó el subdirector regional.


El OIJ pretende fortalecer su combate a la delincuencia en la zona, con el fin de dar cacería al sujeto que deambula en busca de mujeres de la calle, ya que de momento no hay ningún detenido como sospechoso de cometer estos crímenes.
“El sábado enviaremos más policías a Limón para reforzar la parte de investigación y así hacer un trabajo conjunto que nos ayude a dar solución a los problemas que ya ustedes conocen”, comentó Jorge Rojas, director del OIJ.

¿Hay otro psicópata?
En cuanto a los crímenes de las adictas dijo que están buscando detalles que relacionen a las dos primeras muertes con la del pasado miércoles, pues tras los exámenes realizados en el Complejo de Ciencias Forenses se determinó que las dos fueron causadas por el psicópata, tal como lo adelantó DIARIO EXTRA.


Entre otros detalles que dio a conocer, Rojas explicó que no se descarta que sea más de un psicópata el que esté detrás de los asesinatos de las adictas, pero eso se sabrá tras las pruebas médicas.


“No descartamos más involucrados, de momento solo se confirma la relación de las dos primeras (muertes) y estamos a la espera de los resultados de la investigación”, expresó el director del OIJ.

No conocían su apellido
Los indigentes que conocían a la mujer cuyo cadáver fue hallado el pasado miércoles en la playa, dijeron que solo le decían “La Nica”.


Sobre ella comentaron que era joven y generalmente se le veía cerca del puente de Cieneguita junto a “Cita Paola” y “Thalía”, dos de sus mejores amigas, que ahora temen por su vida tras conocer lo que pasó.


“Ella era nicaragüense, por eso el apodo. Tenía rato de andar por aquí y como todas andaba tranquila en la calle sin molestar a nadie, andaba ganándose el dinero como diera lugar para sus necesidades”, narró una de las adictas que siempre la acompañaba.


Pese a que era muy reconocida, nadie conocía su nombre, pues ella solo se identificaba como Meylin, pero le decían “La Nica”.