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El dueño y la administradora de un supuesto prostíbulo que funcionaba como centro de masajes en el barrio Larreynaga, enfrentan cargos por proxenetismo en la modalidad de explotación sexual.


Los acusados son Brahim Arandú López Molina, de 46 años, dueño del bar “Habana Club”, y la administradora del negocio Juana María Bermúdez.


Los imputados explotaron sexualmente, durante varios meses, a siete jóvenes, en el negocio antes mencionado, según la Fiscalía.
En la acusación, radicada en el Juzgado Segundo Penal de Audiencias, se señala que las jóvenes eran obligadas a entregar a la gerencia del negocio el 50% de los 200 córdobas que cobraban a los clientes por tener relaciones sexuales durante 30 minutos.
“Si las víctimas se ausentaban un día, no las dejaban entrar al bar, o bien las multaban con un porcentaje de los 100 córdobas que le cobraban a cada cliente”, se indica en la acusación.


Cabe mencionar que en el escrito acusatorio se expresa que las siete jóvenes que aparecen como víctimas, al ser contratadas por López fueron informadas por éste que en el “Habana Club” brindarían sus servicios sexuales a los clientes.


Al concluir la audiencia preliminar, la jueza María Concepción Ugarte aplicó la prisión preventiva a los acusados, ordenando a petición del Ministerio Público el “congelamiento” de las cuentas bancarias de los acusados y el cierre temporal del negocio.