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La muerte de un menor de ocho años mantiene tras las rejas a  su madre, Yessenia Springer, al padrastro,  Mauricio Gómez Ampié, y a un amigo de la pareja con quien compartieron mesa de tragos,  en la comarca Buenos Aires,  municipio de Ticuantepe.


Los tres detenidos se encuentran en el Distrito V de Policía a la  espera del resultado de la autopsia que el Instituto de Medicina Legal le practicó a  Helen Avendaño Springer, para definir si se trata de un parricidio por ingesta de alcohol o una intoxicación accidental.


Existen varias versiones alrededor de la muerte del pequeño: la primera la dio la madre a las autoridades, ante quienes afirmó  que “el niño quería gaseosa y se sirvió en un vaso que parece que tenía residuos de veneno”.


Springer había llegado a traer al menor a la casa de la familia de su ex cónyuge,  José Ángel Avendaño, quien hace cinco meses falleció de neumonía.


Avendaño  pasó  dos años luchando por la tutela legal de Helen y su hermanito de diez años,  porque la mamá quería llegar a traerlos  a la hora que se le antojaba, revelaron los familiares del finado José Ángel.

“Lo presté para que me lo trajeran en una caja”
“Ella (Yessenia Springer)  vino a traer a Helen con engaños,  dijo que ya había dejado a Mauricio (su nuevo compañero de vida). El niño se fue alegre y hasta me dijo: “Tía,  me voy a ir, por fin vamos a vivir felices los tres (él, la mamá y el hermano), y todo fue para que  ahora me lo trajeran en una caja”, dijo entre lágrimas María Avendaño, quien cuidaba al pequeño tras el fallecimiento de su hermano.

 

Según la señora, al menor no le gustaba ir a casa de su mamá porque mucho ingiere licor y el padrastro le pegaba, “hasta en una ocasión el niño dijo que “Mauricio le caía mal,  por lo que le hacía a su hermano mayor”, relató. Doña María  exige a la Policía que investigue el caso a profundidad, porque presumen que el menor de diez años es abusado por el padrastro. El hermano mayor de Helen Avendaño no convive ni con su progenitora ni con la familia paterna, sino con una amiga de Springer, de la cual  no tienen buenas referencias.

Le daban licor
Ana Avendaño, hermana por parte de padre de la víctima, denunció que Springer le daba licor al pequeño desde los primeros años de vida y hasta le enseñó a fumar.


“Desde que conozco a esa mujer,  sé que es alcohólica, aquí habíamos controlado un poco al niño, pero cuando su mamá lo venía a traer, después  nos venían a avisar que el niño estaba dormido en una de las bancas del parque de Ticuantepe,  o a veces los conductores de las mototaxis que lo conocían lo traían  en horas de la madrugada”, apuntó.