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Decepcionante veredicto
Ingrid Duarte
/ GRANADA
Desconsolados y decepcionados de la justicia quedaron los familiares del difunto José Adrián Rodríguez Ruiz, luego de que un Tribunal de Jurado de la ciudad de Granada declarara no culpable al sujeto que la noche del seis de junio de 2009 le asestó un impacto de bala en el abdomen, causándole fallas multiorgánicas en  hígado, riñones y pulmones,  y por consiguiente la muerte.

El acusado es Marlon Ricardo López Gómez, a quien la Fiscalía le imputó el homicidio ocurrido en la comarca Las Prucias. Según la acusación, López Gómez llegó con pistola en mano a la casa de Rodríguez para reclamar por unas amenazas que supuestamente  profirieron contra  su vástago de 18 años. Lo más irónico es que el problema no era con el infortunado, sino con su cuñado, José Andrés Morales Duarte, quien no sufrió lesión alguna.

La disputa entre López Gómez y Morales Duarte se originó semanas antes por una ruta de transporte que, aparentemente,  ninguno de los dos conductores de mototaxis estaban dispuestos a compartir en Las Prucias. En su defensa, López Gómez  manifestó que el día de los hechos llegó a su vivienda a buscar a su hijo, a quien un grupo de hombres supuestamente tenían  retenido y amenazado.Dijo que aunque él intentó retirarse “para evitar problemas”, cuando dio la vuelta, “me agarraron por la espalada y me agredieron. Era solo yo contra un montón de gente”. Rodríguez Ruiz falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Amistad Japón-Nicaragua de esta ciudad, siete días después del disparo que recibió. Dejó tres niños en la orfandad.

Tres años de encierro para Gazo
Ernesto García

Un mil 95 días que equivalen a tres años,  deberá descontar en la cárcel el ex campeón Mundial de Boxeo, Eddy Gazo Roa, de 63 años.

El ex monarca fue sentenciado por la Jueza María José Morales  a dos años de prisión por lesiones psicológicas graves y a uno por acoso sexual en perjuicio de Gloria Silva Martínez.

Durante y después de la lectura de la sentencia, Gazo se mantuvo sereno y sólo habló al oído con su abogado defensor, Johnny Navarro, mientras Gloria Silva Martínez, la víctima, lloró cuando leyeron los hechos que quedaron probados en el juicio.
Gazo espiaba a la víctima cuando se cambiaba de ropa en los baños del gimnasio donde él era  su jefe, además la abrasaba por la espalda contra su voluntad a la hora que ella estaba limpiando,  según la Fiscalía.

Como Silva rechazó a Gazo, éste la difamó entre los varones que llegaban al gimnasio, refirió el  Ministerio Público.