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Una nueva  pista que investiga la Policía Nacional en cuanto al secuestro y asesinato del comerciante Javier Antonio Hernández Orozco, indicaría que el o los plagiadores averiguaron que la víctima y su esposa habían  solicitado un préstamo de 50 mil dólares, y  por eso se los llevaron.

“La investigación arrojó que la pareja  hizo un préstamo y el día del secuestro pensaron que los llevaban, por eso pidieron 40 mil dólares, pero seguimos otras pistas y  pronto este hecho será esclarecido”, indicó la fuente policial.

Por su parte, el comisionado general Juan Báez, Subdirector de la Policía Nacional,  explicó que el hecho de que personas anden vestidas con uniformes policiales no significa que sean agentes de la institución.

“Ya hemos “agarrado” delincuentes en  actividades delictivas usando uniformes o aparentes uniforme de la Policía, en este caso estamos  priorizando el proceso investigativo”, aseguró Báez.

El comisionado expresó que las leyes del país prohíben que civiles elaboren y vistan uniforme policial, pero la delincuencia  a veces los utiliza.

Dijo desconocer si los delincuentes portaban un chip o placa policial y tampoco se pronunció sobre el móvil del secuestro y homicidio, pero reafirmó  que las investigaciones continúan.

Vuelve a vivir
Mientras tanto,  doña María Auxiliadora Urbina volvió a la vida cuando escuchó por medio del hilo telefónico a su hija  Ángela Jessenia Rivas Urbina, quien se encuentra en  San Carlos, Río San Juan.

Ella era una de las tres desaparecidas cuyas características iban a ser comparadas con las del cadáver de la mujer asesinada el mismo día que mataron a Hernández Orozco.

“Como a las 8:30 me llamó y me dijo que estaba trabajando…le doy infinitas gracias a Dios porque no era mi hija, yo le dije que sospeché porque vi las piernitas iguales a las de ella”, explicó  muy feliz doña Auxiliadora.

En tanto que las otras dos jóvenes reportadas como desaparecidas, Elba María Sánchez, de 20 años, y Elizabeth Ampié Silva, de 19,  siguen sin aparecer.