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Las autoridades solicitaron la expulsión de Nicaragua del canadiense Valdemiro Pacheco, quien  fue declarado culpable junto a los abogados nicaragüenses,  Orlando Benito Reyes Pastora y José Dolores Talavera Siles, “Pedrón”,   por la coautoría de los delitos de crimen organizado y lavado de dinero en perjuicio del orden socioeconómico del país.

En la audiencia de debate de pena celebrada ante el juez Noveno Penal de Juicios de Managua, Edgard Altamirano,  el fiscal Alejandro López y la procuradora Tatiana Martínez, solicitaron la pena máxima que existe para cada uno de los delitos por los que los acusados fueron inculpados: siete años por crimen organizado y siete más por lavado de dinero, para totalizar 14 años.

Talavera Siles fue declarado culpable también por la autoría del delito de portación ilegal de armas en perjuicio del Estado, por lo que la Procuraduría solicitó un año más de prisión para él,  y para Reyes Pastora, que fue inculpado por falsedad ideológica, pidieron cuatro años “extra”, de forma tal que si son condenados,  tendrían que descontar  en la cárcel 15 y 18 años, respectivamente.

Pero la condena podría ir más allá de la privación de libertad, porque la Procuraduría solicitó al juez que obligue a los acusados a pagar una multa de seis millones de dólares, es decir, tres veces la cantidad de dinero supuestamente lavada: dos millones de dólares.

Se van a quedar en la calle
Y como si eso fuese poco, también pidieron al juez que decomise las tres propiedades (finca Las Lomas, ubicada en Matagalpa, y dos casas en Managua) por medio de las que se habría lavado el dinero, el cual, según dijo el juez en su fallo, “puede ser del narcotráfico o de otra actividad”.

Por su parte, “Pedrón” --quien se autodefendió--, y Marlon Gutiérrez y Luis Conrado, abogados de Pacheco y de Reyes, respectivamente, le pidieron al judicial  que les impongan las penas mínimas que existen para cada delito, pero será hasta los próximos días que Altamirano se pronunciará atendiendo a los atenuantes y agravantes que existan para cada uno de los inculpados.

En el fallo de culpabilidad, el juez Altamirano dijo que el principio de presunción de inocencia que cobijaba a los acusados fue desvirtuado con la prueba de cargo, la que reveló que todos los acusados formaban una organización en la que las órdenes las daba el ex convicto Bismarck Antonio Lira Jirón, quien está acusado, pero no capturado, al igual que Brenda Palacios Jirón, quien era la testaferro.

Según la acusación, Palacios compró en noviembre de 2009, 2 mil 102 manzanas de la finca Las Lomas a Reinaldo Valenzuela Castillo, por un  millón 786 mil dólares, pero como no pudo justificar el dinero que intentó depositar en un banco, luego apareció como comprador de la propiedad “Pedrón”, quien sí pudo hacer los depósitos para pagarle al vendedor.

“No soy culpable”
Hasta ahí todo parecía estar bien, pero según la Fiscalía, para darle legalidad al dinero usado en todo el negocio, se crearon dos empresas de papel, y fue así como por medio de una de ellas, Talavera vendió los derechos de explotación forestal que tenía sobre otra finca ubicada en la Región Autónoma del Atlántico Norte del país. La Procuraduría pidió que estos derechos sean decomisados a favor del Estado.

Durante el extenso y extenuante juicio oral y público --cuya acta fue consultada en línea por END--,  Valdemiro Pacheco afirmó que él no era culpable de nada, porque su compañía sí existía y tiene inversionistas en Europa, Estados Unidos y Canadá.
Talavera también alegó ser no culpable, porque al igual que al otro abogado, lo estaban penalizando por ejercer su profesión, y en ese sentido dijo que el dinero que usó en la compra de la finca es el fruto de su trabajo.