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En otro capítulo inverosímil de la justicia nicaragüense, Ruth Peña Hurtado,  de 30 años,  se declaró culpable de los  delitos de lesiones y homicidio imprudente, pero la jueza Indiana Gallardo la volvió a mandar a su casa bajo “arresto” domiciliar.

“Las circunstancias por las cuales impuse el arresto domiciliar en la audiencia preliminar no han variado. Ella ha cumplido, no hay  peligro de evasión, ni de obstaculización”, justificó la judicial.
Peña admitió haberle quitado la vida a la universitaria Candy Rueda Mora, y haber lesionado a Jenny Marisela Galán, quien pasará diez semanas postrada en una cama.

“No lo quise hacer”

“Admito todos los cargos. Yo no lo quise hacer,  pido a la parte afectada que me disculpe”, expresó Peña.

El fatal accidente ocurrió la tarde del pasado 17 de marzo, cuando Peña,  en estado de ebriedad,  arrolló a tres universitarias cerca del Ministerio de Gobernación y luego se dio a la fuga. Una de las víctimas falleció y la otra está hospitalizada.

Durante la audiencia inicial del juicio desarrollada ayer,  la fiscal auxiliar Eveling López pidió que mandaran a prisión a la acusada, porque no cometió el ilícito por una falla mecánica de su automotor, sino porque iba borracha.

La represente del Ministerio Público señaló que la acusada  “ni siquiera tuvo la intención de auxiliar a la víctima”, porque tras arrollarla huyó.

Jahaira Rueda  también le pidió a la judicial que le impusiera la prisión preventiva a Peña, porque “así como mató a mi hermana,  bien puede matar a un niño”.

Sin embargo, la jueza Indiana Gallardo no cambió su resolución y programó para hoy a las diez de la mañana la audiencia de debate de pena.