•   RIVAS  |
  •  |
  •  |

Un giro de 180 grados dio el 11 de noviembre de 2010, la vida del norteamericano Jason  Zachary Puracal, luego que la Policía le opacó su imagen de accionista de una empresa internacional de bienes y raíces, y lo mencionó como miembro de una banda del crimen organizado radicada San Juan del Sur, Rivas, dedicada al traslado internacional de drogas y lavado de dinero.

Zachary Puracal, de 33 años, llegó al país entre 2003 y 2004, como voluntario del Cuerpo de Paz, y según su esposa --que prefirió el anonimato por temor a represalias--, su marido fue ubicado en Estelí para que enseñara a los pobladores de las zonas rurales cómo usar letrinas y la leña sin dañar el medio ambiente.

Pero luego de concluida su misión, regresó a Nicaragua, y se asentó en San Juan del Sur, donde otro norteamericano lo metió al negocio de bienes y raíces, y de esta manera Zachary Puracal llegó a convertirse en accionista de la Sociedad Remax Horizonts.

No obstante, para la Policía, Puracal es parte de la banda del crimen organizado que dirigía el sanjuaneño Manuel Antonio Ponce Espinoza, y en sus investigaciones consideran que la sociedad del norteamericano era una fachada para lavar el dinero ilícito de Ponce, y hasta señalan que sus vehículos eran usados para el trasiego de drogas, por lo que es uno de los 11 capturados por la Policía en es ciudad portuaria, y acusados en los tribunales de Rivas.

Fabric Gómez, abogado defensor del extranjero, señaló que la acusación en la que se incluye a su cliente es débil por carecer de pruebas.