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El juez de audiencias,  Bernardo Morales, aceptó la acusación que el Ministerio Público promovió contra Norlan de Jesús García Robles, a quien le decretó la prisión por la autoría del  asesinato del profesor  Edwin Simeón Guzmán Mendoza, originario del barrio “Germán Pomares”, de la ciudad de Boaco.

Con lujo de detalles, la fiscal Yelba López  describió desde que el acusado llamó por teléfono a la víctima,  hasta cuando le prendió fuego dentro del carro,  en la ciudad de Matagalpa.

La fiscal mencionó en la acusación  que García le debía a Guzmán 2,500  dólares, por lo que la víctima le  cobró,  pero el deudor  no se los quería pagar.

Cuando Guzmán recibió la llamada de su amigo, se fue rápidamente  pensando que le iba a pagar, pero todo fue una treta   para asesinarlo dentro del carro.


Lo drogó para matarlo
Lo que no está claro en la acusación  es cómo y qué sustancia  fue  la que el acusado le dio a Guzmán para que se quedara inconsciente dentro del carro, sin posibilidad de reaccionar para evitar que su amigo le disparase.

El escrito acusatorio sólo señala que García regó papeles e incendió  el vehículo de la víctima con él dentro. Según el dictamen  médico legal con el cual la Fiscalía sustentó la acusación,  Guzmán murió  por intoxicación de monóxido de carbono y carbonización,  porque las llamas lo consumieron  al igual que su carro azul,  placa 5305.

En conferencia de prensa, la Policía reveló que sus investigaciones señalan que los dos jóvenes salieron de Boaco, cargaron combustible en la Gasolinera 2000, se dirigieron al empalme,  donde compraron pollo asado y consumieron licor.

Como Guzmán  era el que manejaba, le dio el carro a García, quien al ver la  pistola que supuestamente andaba su amigo, la manipuló y se le  disparó, alcanzándole la sien al profesor.

Según el reo,  al ver a su amigo ensangrentado,  lo colocó en el asiento trasero y siguió condiciendo hasta Darío,  donde cargó 400 córdobas de combustible, llegó a  Sébaco,  salió  para Matagalpa y se dirigió hacia el Hotel Barcelona, pero 200 metros después de Prolacsa, paró el vehículo,  regó los  papeles y le  pega fuego al automotor con el profesor dentro. Según el dictamen   forense,  aún  estaba con vida cuando lo quemaron. El acusado en su momento alegó que él creía que ya estaba muerto.


“Es un bruto”
En la acusación del Ministerio Público no aparece ninguno de los detalles dados a  conocer por la Policía y por el reo.

El acusador particular Bernardo Morales  contradijo al abogado defensor  Freddy Rizo, quien pidió al juez que no  aceptara la acusación porque supuestamente no estaba bien sustentada.

Don  Simeón Guzmán Gutiérrez, quien  tildó de bruto y bestia al asesino de su hijo, reveló llorando que  Guzmán y García eran buenos amigos,  e  inclusive  la madre del acusado es  enfermera en el hospital de Boaco.

El próximo viernes 15 de abril  será la audiencia  inicial del juicio, en la que el Ministerio Público presentará las pruebas  y el judicial determinará la fecha del juicio oral.