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Prensado entre piedras y ramas, a varios metros de profundidad, fue encontrado la tarde del sábado, el cadáver de Gerardo Aguirre Busto, de 53 años, quien cayó accidentalmente al fondo de una pileta de casi siete metros.


Testigos de la tragedia narraron que el hombre originario de la comarca “Los Ríos”, jurisdicción de Ticuantepe, cayó cuando caminaba en el borde de la pileta ubicada en la hacienda “Las Nubes”, seis kilómetros al este de El Crucero.
Al momento de la tragedia, Aguirre hacía una inspección en ese sitio donde existe una vertiente de agua natural. A él le acompañaban miembros del Comité de Agua Potable y Saneamiento, Caps, dijo Juan Cruz Gómez.


“Yo me introduje tres veces al agua para sacar el cadáver, pero no pude porque esa pileta tiene como doce metros de profanidad”, explicó Cruz.


Los miembros del Caps llegaron hasta esa hacienda, propiedad de la familia
Belli-Solórzano, con intenciones de hacer un análisis para ver la posibilidad de extraer agua de la misma y llevarla vía tuberías hasta la comarca “Los Ríos”, en Ticuantepe.


Jairo Guevara, mandador de la hacienda, dijo que la pileta en la que se ahogó Aguirre tiene en el fondo una especie de remolino, lo que la hace más peligrosa.


La tragedia aconteció a eso de las diez de la mañana, pero el cuerpo fue sacado hasta después de las cuatro de la tarde por buzos de la Dirección de Operaciones del Ejército de Nicaragua.


Buzos que participaron en la labor de rescate dijeron que el cuerpo  estaba como a dos metros de profundidad, pero prensado entre ramas y piedras, lo que hacía difícil extraerlo.


A Gerardo Aguirre le sobreviven seis hijos y no podrá ver nacer al séptimo de sus retoños, cuyo nacimiento está programado para el próximo mes de mayo.