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No se sabe si fue un suicidio o fue un homicidio, pero lo cierto es que Léster Antonio Castro, de 24 años, amaneció muerto en el dormitorio del Hospital Psiquiátrico Nacional.

La muerte de Castro, quien hace algún tiempo fue internado en el centro asistencial luego de matar a garrotazos a su hermano, ahora es investigada con mucho sigilo por detectives de la Estación Dos de Policía.

“En el hospital dicen que se suicidó, pero nosotros estamos investigando si esa versión es cierta o no”, dijo una fuente vinculada a las investigaciones.

Según el informe dado por las autoridades del Hospital Psiquiátrico Nacional a la Policía y al Instituto de Medicina Legal, Castro se suicidó en su dormitorio probablemente en horas de la madrugada.

Cuando los técnicos de Medicina Legal llegaron por el cuerpo sin vida de Castro, el mismo yacía sobre una cama, agregó el informante.

Léster Antonio Castro tenía un mes de estar hospitalizado, luego de haber dado muerte a garrotazos a su hermano Yáder Castro, de 22 años, en Chichigalpa, municipio de Chinandega.

Los problemas de demencia de Léster Castro estaban asociados a su adicción por las drogas, revelaron sus familiares.

Esta es la tercera vez en ocho meses que un descompensado mental aparece muerto en el Hospital Psiquiátrico. En agosto del año pasado, en tres días dos pacientes fueron estrangulados en ese centro asistencial.

Ocho meses después de esas muertes, lo único que se sabe es que la dirección del hospital ordenó sancionar a los encargados de suministrar el medicamento al desequilibrado señalado de estrangular a las víctimas.

Esto provocó la protesta de la dirigencia sindical del hospital, que sacó a luz pública que los medicamentos que estaban suministrando en ese entonces a los descompensados estaban vencidos, y por esa razón no surtían el efecto deseado.