Lizbeth García
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Dos varones enjuiciados por robo de toallas sanitarias
El juez Décimo Penal de Audiencias, Carlos Solís, admitió las pruebas que la fiscal Urania Fonseca presentó para probar, en juicio oral y público, que supuestamente Edgar Madriz Orozco y Carlos Flores Orozco, junto a un menor de doce años, se introdujeron a la casa de Ricardo Esteban Wilson, ubicada en el barrio Larreynaga, para robar granos básicos, herramientas y productos varios de su pulpería, para un total de pérdidas de 8,504 córdobas. Los hechos ocurrieron el 17 de enero de este año, cuando aparentemente Edgar Madriz y el niño escalaron un muro y entraron a la casa pasando por dos ventanas e igual número de pisos de la vivienda, hasta llegar a la pulpería, donde habrían tomado varias cajas de galletas, arroz, azúcar, caramelos, mechas de lampazo, aceite, cloro, jabón, papel higiénico y toallas sanitarias, entre otros productos. El judicial programó el juicio para el siete de abril y les decretó a los acusados medidas alternas a la prisión, según el acta que rola en el expediente número 000795-ORM1-2008PN.

Conflicto lésbico a juicio
Los miembros de un jurado de conciencia decidirán este seis de mayo, si Francisca de la Concepción Castrillo Ulloa, de 39 años, es o no culpable de la autoría del delito de lesiones sicológicas que le imputó el Ministerio Público en representación de María Eugenia Salgado, de 40 años, quien denunció que desde que se conoció, en 2006, con la acusada, en un centro de rehabilitación, y se juntó con ella, ha sido víctima de todo tipo de insultos y violencia intrafamiliar. Según la acusación que la Fiscalía presentó en el Juzgado Octavo Penal de Audiencia, la víctima denunció que Castrillo Ulloa la amenazó diciéndole que si la miraba con un hombre, la mataba a ella y a él, igualmente le habría prohibido visitar el mercado. La autoridad judicial admitió todos los medios de pruebas que la Fiscalía aportó, le reconfirmó a la acusada la prohibición de no acercarse a la víctima, el deber de presentarse cada quince días al juzgado a firmar ficha de control y no salir de Nicaragua y Managua sin autorización.

Policía procesado por perseguir el delito
En el Juzgado Segundo Penal de Audiencias fue acusado el policía Federico Catalino Muñoz, porque supuestamente hirió con una bala a Uriel de Jesús Salgado, cuya vida estuvo en peligro porque el proyectil le tocó órganos vitales del abdomen, hecho acaecido el 28 de noviembre de 2006, en Ciudad Sandino. Según el escrito acusatorio, el perjudicado estaba esperando, junto a un amigo, a unas muchachas, cuando el uniformado sacó su revólver y disparó. El proyectil entró por la espalda y se alojó en el abdomen. El policía dijo ayer que él no disparó en la forma que dice la acusación, pero sí confirmó que él iba en persecución del delito porque estaba tratando de auxiliar a unas personas asaltadas. La autoridad judicial programó juicio para el nueve de mayo y le decretó medidas alternas a la prisión.