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La noche del siete de diciembre todos los católicos nicaragüenses celebran con júbilo, y de manera “sui géneris” en cada lugar, la tradicional “Gritería”, que instauró en 1857 monseñor Gordiano Carranza, para entonces cura párroco del templo San Felipe Apóstol en la cabecera departamental de León, cuyo legendario grito ¡¡¿Quién causa tanta alegría?!! resuena hasta nuestros días.

Han pasado 150 años después de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción de María, en diciembre de 1854, por el papa Pío IX. El comité organizador de las fiestas marianas en León organizó una serie de actividades religiosas que se extienden hasta el ocho de diciembre, con la misa de función solemne a las tres de tarde en el templo San Felipe, presidida por el obispo de la Diócesis de León y Chinandega, monseñor César Bosco Vivas Robelo.

“El grito social y de cultura viva inicia con el repique de campanas, fuegos artificiales y una manifestación de feligreses, turistas y curiosos que, sin invitación previa, visitan casa por casa los altares en honor a la Virgen María. Esa es la expresión de La Gritería que nació en el barrio San Felipe, se extendió por toda Nicaragua y a nivel internacional”, señaló el destacado historiador leonés, Manuel Noguera, quien mencionó que La Gritería se ha convertido en el punto de unidad familiar.

78 años, y aún canta en el coro

La señora Olga Rugama Castellón, de 78 años, miembro de la Asociación Hijas de María y oriunda del barrio San Felipe, en León, señaló que se siente feliz de pertenecer al coro religioso y haber llegado a su edad, profesando la religión católica.

“Estimulo a mis hijos y nietos para que todos los años recen en familia la novena de La Purísima y celebren la Gritería. Es una satisfacción enorme haber participado de las actividades conmemorativas del centenario y del 150 aniversario de la Gritería, ya que desde los ocho años, ingresé a la Asociación Hijas de María y todavía llevo dentro de mi ser el compromiso adquirido con Nuestra Señora de la Concepción de María”, aseveró doña Olga Rugama Castellón, quien además pertenece al coro religioso del templo.

Para monseñor Silvio Antonio Selva González, Vicario de la Diócesis de Occidente y párroco del templo de San Felipe Apóstol, en León, el barrio de San Felipe fue el foco de irradiación de La Gritería a partir de 1857.

“Es necesario que las autoridades nacionales y locales se preocupen por preservar nuestros monumentos arquitectónicos y religiosos, esperamos que los diputados de la Asamblea Nacional recojan el clamor y el deseo de la feligresía católica y declaren al templo San Felipe Apóstol como Patrimonio Nacional”, enfatizó monseñor Selva González, quien también espera la respuesta de los diputados ante la petición de recibir un presupuesto e iniciar los trabajos de reconstrucción de la torre de la iglesia y de las imágenes de los doce apóstoles que fueron destruidas durante un fuerte temblor en 1926.

Un “Tránsito pesado”

Después de que la Asamblea sesionó solemnemente en León, la comisión encargada de los festejos del 150 aniversario de La Gritería se quejó ante los medios de comunicación porque el edil Tránsito Genaro Téllez, no tuvo la delicadeza de mandar a limpiar y pintar el deteriorado parque San Felipe que se ubica frente al templo. También resienten la pasividad del Concejo, al que se le hizo llegar una solicitud para que nombren la calle frente al templo como avenida Inmaculada Concepción de María o avenida La Gritería.

El alcalde, Tránsito Genaro Téllez, aprovechó la presencia de los diputados en la sesión solemne del cuatro de diciembre para contradecir o deslegitimar la autoría del origen de la Gritería. “Dejemos que sean los historiadores e investigadores, quienes se ocupen de escudriñar y esclarecer el pasado, ubiquémonos en la celebración del 150 aniversario de La Gritería”, refirió en tono molesto monseñor Silvio Antonio Selva González.

Concursos de altares y gigantonas

Dentro del mismo contexto de celebración mariana, el Departamento de Cultura de la Comuna, en coordinación con la Asociación Cultural Leonesa “Orlando Pastora Mendoza”, la Casa de Cultura “Antenor Sandino Hernández”, y el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), promueven en diciembre el tradicional concurso de altares marianos y la exhibición de bailes de gigantonas.

Jacinto Salinas, miembro del comité organizador del concurso de altares en León, expresó que a partir de las seis de la tarde, el jurado calificador integrado por artistas, religiosos, escritores, líderes comunales y periodistas recorrerá más de cuarenta altares de La Purísima para escoger el que conserve mayor originalidad en su motivo tradicional de la celebración.

“A través del concurso de altares estamos promoviendo y conservando nuestra cultura religiosa y popular, tenemos 28 años de desarrollar los concursos que han tenido muy buena aceptación en los feligreses”, refirió Salinas. Los resultados serán dados a 24 horas después.

Cabe destacar que el concurso de exhibición de bailes de gigantonas se desarrollará el ocho de diciembre a las diez de la mañana en la plaza central de León, y participarán alrededor de 50 gigantoneros agrupados a la Asociación Folclórica de Gigantonas “Viva León, Jodido”, y gigantonas independientes.