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La violencia infantil afecta aproximadamente a 1,000 millones de niños en todo el mundo, según datos de Unicef. “Queremos eliminar todas las capas de violencia”, sostiene Mishelle Mitchell Bernard, directora de comunicación de Visión Mundial de Latinoamérica y el Caribe.

A través de la campaña global “Necesitamos a todo el mundo para eliminar la violencia contra la niñez”, que se lanzará oficialmente en junio de este año en América Latina, Visión Mundial busca sensibilizar para eliminar la violencia a través de distintas instancias, como gobiernos, iglesias, escuelas, medios de comunicación y la misma comunidad. En Nicaragua esta organización está presente en 610 comunidades del país de áreas urbanas y rurales.

Mitchell Bernard habla en esta entrevista sobre ejemplos específicos de cómo las familias, las empresas y organizaciones pueden apoyar a eliminar la violencia doméstica, la explotación laboral y otros tipos de violencia infantil. Visión Mundial lanzará en junio campaña contra violencia.

¿Cuál es la importancia de luchar contra la violencia infantil de la región?

Necesitamos eliminar la violencia porque afecta a 1,000 millones de niños y niñas en todo el mundo cada año. Aquí en América Latina eso es particularmente grave porque el 56% de la población son menores de 18 años. Tenemos que frenar esto porque si no nos estamos comiendo nuestro capital humano del futuro.

En Latinoamérica tenemos altos niveles de desigualdad. Esta es la zona del mundo con mayor desigualdad, y la desigualdad es el caldo de cultivo de la violencia. Queremos darles voz a los niños y niñas que requieren que cambiemos nuestros patrones de convivencia, que cambiemos los patrones de crianza porque mucha de la crianza culturalmente la aceptamos con la agresión, con el maltrato. Tres de cada cinco niños han sufrido maltrato físico en sus hogares en América Latina.

Ese tipo de violencia es una tipología de agresión culturalmente aceptada en Nicaragua, ¿Qué modelo de crianza proponen ustedes para sustituirlo?

El maltrato físico, el castigo físico y humillante, ese es uno de los tipos de violencia que está más generalizado en los hogares y en la relación incluso de los adultos con los niños y con las niñas.

Visión Mundial cree en la crianza con ternura. Uno puede administrar rigor con amor, la disciplina y el rigor no tiene que ser a través de la violencia, nosotros por eso promovemos la crianza con ternura y la protección con ternura. Un niño tiene la inteligencia para poder entender cuándo está haciendo algo bueno y algo malo. Lo que promovemos es la capacidad de que los niños y las niñas se sientan en la posibilidad de desarrollar todo su potencial sin ser castigados por ello. La crianza con ternura es facilitar espacios donde ellos se sientan seguros, creativos, donde puedan desarrollarse plenamente. Lo que ofrecemos nosotros es empezar a educar a padres y madres y a todo el núcleo familiar para poder criar con ternura, para que podamos reforzar el autoestima de los niños y las niñas sin necesidad de vulnerar su integridad física. Los mismos estudios demuestran que los niños que han crecido en ambientes seguros tienen mejor desempeño escolar, tienen mejor comportamiento y no reproducen patrones de agresión con los que fueron criados.

¿Qué otros tipos de violencia son socialmente aceptados en América Latina?

En nuestros países latinoamericanos sucede en muchos casos donde por situaciones de pobreza tan extrema, una niña de 10 o de 12 años la mandan con su familia a la capital a trabajar como servicio doméstico. O la mandan “para que la cuiden”, pero tiene que lavar, planchar, cocinar de sol a sol, sin ir a la escuela. En Haití, por ejemplo, esto es muy común. La explotación laboral en ese sentido es uno de los casos más frecuentes.

La explotación con fines sexuales también. Tenemos gran cantidad de niñas que son traficadas a través de engaños. Hay países en donde la virginidad de las niñas se vende y se ha puesto online. Normalmente las redes las sacan a otros países y les confiscan sus documentos de identidad para enrolarlas en redes de prostitución infantil. En muchas ocasiones se van engañadas a otros países, pero aun localmente tenemos esa problemática. Esta es una situación que queremos denunciar, y que distintas organizaciones e instituciones pongan los ojos sobre esto para eliminarlo. Hemos visto empresas que son conscientes y no cohonestan este tipo de prácticas que les hacen tanto daño a los niños.

¿A qué tipo de empresas se refiere?

Hoteleras, por ejemplo. Hay empresas hoteleras que dicen “nosotros no aceptamos turismo sexual”. En Brasil la cadena de hoteles Atlantic tienen una política de que ninguna persona mayor de edad se puede registrar con una menor de edad. Y de ser ese el caso, se tiene que demostrar que es familiar o que tiene alguna relación.

Lo que nosotros queremos hacer como Visión Mundial es que las distintas empresas y los distintos sectores de la economía cobren esa conciencia para eliminar la violencia, la explotación sexual y el tráfico. Queremos que sean más las empresas que sean conscientes de que ellos pueden ser un freno o una barrera para evitar ese tipo de situaciones de explotación.

A nivel nacional, ¿hay alguna empresa que se haya sumado a la iniciativa?

Aquí en Nicaragua la finca Margarita y otras cinco fincas cafetaleras están involucradas en un proyecto que tenemos en Matagalpa. Nosotros creamos espacios de protección para los niños y las niñas y habilitamos eso en espacios educativos. Entonces, los trabajadores de estas fincas pueden ahora ir a cortar el café y dejar a sus hijos en puntos de protección infantil que hemos habilitado en escuelas, en donde reciben educación pero también alimentación durante toda la jornada laboral de los padres.

El empresario pone una contraparte pero también el Ministerio de Educación pone sus aulas a disposición para esto. Entonces es un esfuerzo conjunto, es un círculo virtuoso entre el sector privado, Visión Mundial como ONG, las familias beneficiadas, los docentes y el Ministerio de Educación. Para una madre sola, por ejemplo, el poder ir a trabajar sabiendo que sus hijos están cuidados, ahora genera un mayor nivel de ingreso, y mejora las condiciones de vida de sus hijos.

Además, el empresario ya no tiene que andar reclutando y buscando quiénes van a coger el café, los trabajadores ahora llegan porque saben que ese es un lugar seguro para hacerlo.

Pero esto también implica una alta inversión…

Sí, el empresario hace una inversión, pero que tiene un alto rédito. Porque ahora su producto va a ir certificado por Visión Mundial y Rainforest Alliance, nosotros estamos dando las seguridades de que no hay explotación laboral. En mercados más sofisticados y educados como el mercado europeo, el consumidor paga más por esa bolsa de café porque está libre de explotación. Queremos que sean más y más las empresas que tengan conciencia de que podemos tener industrias libres de explotación laboral en estos casos.

¿Qué otras estrategias piensan implementar en la región para realizar la campaña?

La primera estrategia es particularmente el tema de incidencia pública. Nosotros queremos asegurarnos de que los legisladores y los gobiernos tengan conciencia, esa es nuestra primera línea de trabajo pero realizamos movilizaciones con distintos sectores: con iglesias de múltiples denominaciones porque sabemos que allí hay procesos de capacitación que son transmitidos a los feligreses. Trabajamos mucho en el sector educativo. Trabajamos también con las comunidades desde la promoción de la protección como forma alterna de crianza.

¿Cuánto es el capital que están destinando a nivel regional para su campaña?

La campaña como tal no es un tema de inversión publicitaria, la campaña es más un tema de movilización de voluntades. Nosotros somos una organización que trabaja con presupuestos muy bajos, lo que hacemos es tocar puertas. Nuestra labor es mucho más de incidencia pública, de movilizar a las personas, a las comunidades, a los distintos sectores. No hacemos una inversión multimillonaria, lo que hacemos es tocar las voluntades, convocar a los distintos sectores, procurar cambios a nivel legislativo, a nivel de poderes ejecutivos, nuestro trabajo es ser socios.

¿Cómo es que todo el mundo puede apoyar a eliminar la violencia infantil?

Esta es una campaña que hemos lanzado desde nuestra organización, pero necesitamos a todos los sectores. De tal manera que estamos abiertos a la participación de todos, invitamos a la gente que desde sus redes sociales, desde sus plataformas, que en sus interacciones empecemos a crear conciencia. Solamente si hablamos de esto, si ponemos el tema sobre el tapete y empezamos a modificar nuestros patrones, vamos a cambiar finalmente lo que está sucediendo y eliminamos la violencia. Es una aspiración muy ambiciosa, sí, pero es necesaria y muy urgente.

¿Cuál es el daño más grande de la violencia contra los niños y las niñas?

La violencia tiene muchas caras, pero deja cicatrices físicas, emocionales, espirituales, son cicatrices que no se borran fácilmente. Eso para los que sobreviven, porque hay otros que ni siquiera sobreviven a la violencia. Ese es el caso de nuestra región, son demasiados niños que mueren producto de la violencia, aproximadamente 220 cada día.