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En la historia de nuestro país han sido muchas las mujeres que han trascendido por sus escritos .Corresponde ahora a Karla Brenes Alfaro tomar un sitio entre ellas. Esta novel autora, que vio la luz “en los cinco primeros minutos del 2 de septiembre de 1964”, según nos dice, ahora quiere que veamos a través de sus ojos la historia de su familia, la cual consideró importante como para dejar plasmada literariamente, en tanto que se engarza con una serie de situaciones que dieron vida a la historia de Nicaragua.

La obra de Karla Brenes Alfaro es fresca y está llena de sentidas remembranzas con las que va hilvanando en el tiempo, con gracia y con humor, el afecto familiar, la admiración y el cariño por sus antepasados, aunque en algunos momentos nos refiera sucesos tristes, emotivos, que calan por ser parte del devenir humano y de la historia reciente.

La autora se sitúa en un entorno familiar en la ciudad de Somoto, y vuelve la mirada hacia la Italia del siglo XIX. Lo primero que nos hace reconocer es el nacimiento de su tatarabuelo por línea materna, Fabio Carnevalini Cagliero, “una fría tarde del mes de enero de 1826”; el responsable, diría ella, de su afición por la lectura y la creación literaria.

La obra pondera el carácter emprendedor de este personaje cuyo matrimonio con Virginia Lenah –una jovencita alemana que lo acompañara en su trayecto por la vida– es el primer peldaño de la escalera familiar. Con delicadeza y afecto la autora nos dará a conocer a esta pareja que se amó hasta el final de sus días y procreó a sus amados hijos Cleida, Virginia, Julia, Ángel, Fernando y Lucilla.

El ambiente y las costumbres de las épocas, tan bien descritos, nos permiten ser parte de la casa y la vida cotidiana del matrimonio Carnevalini Lenah, en León colonial, gracias también a las diversas anécdotas locales y a su rico lenguaje oral, colmado de regionalismos que le otorgan magia al texto.

Esta obra, plena de imágenes conocidas, plasmadas con pinceladas vivas, de la vida de la Nicaragua de finales de siglo XIX, que nos presenta situaciones no tan diferentes de las actuales, es, sobre todo, una lección de amor familiar y de nostalgia por los tiempos idos.

El recorrido por nuestra historia nos hace reflexionar en lo codiciado que ha sido nuestro país por potencias extranjeras, debido a sus múltiples riquezas, y el conocimiento de muchos de los personajes deja en nosotros desazón, pues a lo largo de la lectura van mostrando una serie de emociones que han incidido para que los seres humanos no vivamos en concordia: la envidia, el egoísmo, los prejuicios, la ambición, el oportunismo, la intolerancia…