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Su registro de voz es particular. A su tono se le ha llamado de ángel. Por ser poco común, los intérpretes de las notas comprendidas entre do4 y el do6 han sido codiciados y son herederos del repertorio de los castrados, el vivo ejemplo de las crueldades que se han llegado a cometer con tal de tener a un contratenor en los coros.

Esa historia que cuenta cómo un papa consideró que había que castrar a los niños cantantes para que su voz no se hiciera grave en la pubertad la tiene muy presente Ojam Linchff, un nicaragüense que decidió dedicarse al arte y particularmente a interpretar las arias de ópera que son para la voz masculina más alta.

Linchff descubrió su talento casi sin querer. Desde jovencito cantaba en el grupo musical La Nueva Compañía, pero al cumplir 20 años escuchó cantar ópera por primera vez, y desde entonces dice que se convirtió en su gran amor.

“Inicié estudios de educación musical en el Centro Intereclesial de Estudios Teológicos, hoy Universidad ‘Martin Luther King’. Cuando vi cantar ópera dejé a un lado la música popular para dedicarme a recibir clases de técnica vocal, con grandes profesores como Ramón González, ya fallecido, Hipólito Aguirre y posteriormente con la maestra que me formó contratenor: Yukary Moroi, en el Coro Nacional”, señaló.

En Cuba

Su sed de conocimiento lo llevó a profundizar más en su necesidad como cantante de arias de ópera y posteriormente, en 1999, ganó un festival en la Universidad Centroamericana con el tema “Por ti volaré”. Al escucharlo, los organizadores, que eran jóvenes que tenían relación con Cuba, se propusieron conseguirle una beca para que fuera a estudiar música a la isla.

Licenciado en Ciencias de la Cultura, estudió Historia del Arte y en paralelo hizo estudios de postgrado en música, canto lírico e interpretación de música de los siglos XVI o XVII. Posteriormente empezó la maestría en Música, Educación y Sociedad.

Linchff se considera más que afortunado. No solo por haber sido bendecido con su voz, sino porque también se le han abierto muchas puertas para desarrollar su talento.

Sin embargo, reconoce que en algún momento sus hermanos, al ver que estaba encaminando su vida al arte, le preguntaron qué estaba haciendo, pero como joven rebelde y decidido, optó por seguir adelante.

Exitoso

En Cuba logró un reto muy importante: brindar recitales en las principales salas del país, además de que ganó una edición del famoso festival La Voz de Oro.

Hace dos años regresó a Nicaragua y ha brindado recitales en el Teatro Nacional “Rubén Darío”, TNRD, en los que se ha caracterizado porque en la primera parte solo hace repertorio para castrados, luego se complace interpretando el aria de ópera femenina que fue escrita para soprano femenino.

El 10 de julio actuará en el Salón de los Cristales del TNRD con su concierto Recuerdos de Amor, parte XVII, compuesto por música lírica europea del siglo VI a XX.

Estará acompañado por la pianista Liliam Aguilera y por el coro vocal Opus XII. El espectáculo iniciará a las siete de la noche.

Ojam Linchff, quien además de concertista es maestro de Historia del Arte, considera que Nicaragua tiene talento en diversas artes y que los jóvenes deben creer en ese talento, aunque se piense que en nuestro país no se puede vivir de la cultura, él es un ejemplo de que con tenacidad se puede llegar lejos.

10 julio brindará concierto.

"Cuando vi cantar ópera dejé a un lado la música popular para dedicarme a recibir clases de técnica vocal, con grandes profesores que me formaron".

Ojam Linchff

Contratenor