•  |
  •  |

Una línea de tiempo que supone recorrer desde los primeros cuentos del escritor Sergio Ramírez Mercado hasta su penúltima publicación, va más allá de ser una obra completa, pues es la oportunidad plasmada en un libro para poder seguir la evolución en temática, estilo y recursos lingüísticos que la experiencia y la lectura le han dado a este referente de la literatura nacional.

Con la fotografía de un hombre en una rústica bicicleta cargando un contrabajo en la típica calle de un pueblo de Nicaragua, se ilustra la portada de Cuentos Completos, una publicación con la que el Fondo de Cultura Económica celebra sus 80 años de trabajo y que semánticamente refleja los orígenes del escritor, quien nació en el seno de una familia de músicos.

¿Qué significa para usted que el Fondo de Cultura Económica eligiera publicar sus cuentos para celebrar sus 80 años?

Es una de las editoriales más antiguas de lengua española, ha publicado 10 mil títulos en su existencia, más de seis millones de ejemplares. La colección incluye cuentos completos de los autores más connotados, es muy prestigiosa, por lo tanto, para mí significa un reconocimiento a mi carrera como escritor, porque este libro contiene todos mis anteriores trabajos, desde el primero, publicado en 1963, que son los cuentos de mi adolescencia y juventud, hasta el penúltimo de ellos, porque falta Flores Oscuras.

¿Por qué faltó Flores Oscuras?

Porque una obra completa de un escritor vivo siempre es un libro abierto que da lugar a aumentarlo en el futuro. De por sí este es un libro que ya refleja una obra larga que condensa el trabajo de décadas y lo interesante es seguir la evolución, ver cómo un libro tras otro se han ido formando. Aún para el mismo escritor, mirar todas su obras juntas es pasar por esa experiencia de las etapas narrativas que tienen que ver con cada etapa de la vida, con la experiencia y la visión, la realidad y los temas de interés del país.

¿Quién se encargó del cuidado de la compilación?

Ulises Juárez compiló todos los libros, es un trabajo de arqueología buscar las versiones correctas para recopilar.

¿Cómo valora las diversas etapas compiladas?

A veces quisiera que no tuvieran algunos cuentos, pero están todos y la idea es poder mostrar todo el trayecto. Cuando uno ve los primeros cuentos quizás no quisiera exhibir las vacilaciones de entonces y la inexperiencia, pero creo que es un error tratar de ver lo que se escribió al principio y cómo lo escribiría hoy, porque la vida no es así, es como uno la vivió en el momento. Quizás si uno se pusiera a corregir los primeros textos de acuerdo con la experiencia y el bagaje de conocimiento les quitaría frescura y la improvisación de la obra juvenil.

¿Cuáles son las claves que le permitieron madurar al escritor adolescente?

En primer lugar la experiencia de lo que se va viviendo y conociendo, eso te va formando un estilo que se va depurando, porque cada vez se buscan mejores recursos, corriendo en cada experimento tras la novedad y la precisión. Un cuento es como un círculo que se trata a partir de un punto y hay que cerrarlo por completo, y eso solo lo va dando la experiencia.

Escribir un cuento que se completa solo, con un final rotundo y definitivo, es un arte, un asunto de dominar el oficio narrativo que permite que el lector te acompañe hasta el final.

¿Cómo define su estilo?

Soy un escritor realista en la medida que me enfrento a lo que pasa a mi alrededor. Me gusta describir el mundo como es, las tradiciones que tiene, la gente que uno se encuentra, los conflictos en los que las personas entran y, sobre todo, siempre me ha emocionado describir la vida de la gente más sencilla, humilde. Esa gente que llega de repente a las páginas de los periódicos porque o hizo algo o le hicieron algo, y luego desaparece y solo deja ese pequeño rastro en la televisión o en la página de un periódico, en los sucesos generalmente. Hay que saber capturar la esencia de la vida de la gente, creo que esa es la gran materia de los cuentos que yo escribo.

¿Cuántas etapas tiene la obra de Sergio Ramírez?

Yo la mido por décadas. La década que estuve en la universidad, escribí cuentos en León, que están en Cuentos, en Costa Rica escribí de Tropeles y Tropelías y la mayoría de cuentos de Charles Atlas también muere. Luego vino la etapa de la Revolución, que fue cuando empecé a escribir los textos de Clave de Sol, cuentos vinculados con temas musicales, porque mi abuelo era músico y son cuentos relacionados con boleros, valses, por eso su título.

Después está Catalina y Catalina, un libro que creo refleja mi madurez como escritor y ahí hay cuentos que recomiendo leer, entre ellos Catalina y Catalina, Perdón y olvido. Después viene El Reino Animal, que son historias relacionadas entre la vida de los humanos y la de los animales, buscándole el toque humorístico. Después tenemos Flores Oscuras.

¿Qué puede decirle al lector acerca del libro?

Que va a dar un paseo por una literatura de varias décadas, que se va a divertir y va a aprender de lo que ha sido la vida de Nicaragua. Creo que un libro de cuentos se debe leer buscando los títulos que más atractivos le parezcan a quien tiene el texto en la mano. No es tarea de sentarse a leer de un solo, se puede ir apreciando las diversas etapas. Yo propongo divertirse.

¿Heredó las habilidades musicales de su familia?

Mi tío Alberto tocaba el contrabajo y el chelo. Él empezó a darme clases de solfeo y me declaró sordo, por eso no seguí adelante. En realidad no creo que sea sordo, porque para escribir necesito oído musical, así que pienso que hay dos tipos de oídos, el que reproduce y es cuando no lográs entonarte y el otro que oye, y ese lo tengo bien afinado.

¿Qué opina de los microrrelatos?

Siempre ha existido el microrrelato, sobre todo en la cultura japonesa y china, quizás porque ellos escribieron siempre a pinceladas y la escritura se asemeja mucho al dibujo, entonces necesitan esa brevedad del trazo en la poesía y en el haiku japonés que tiene que ser una imagen y una idea en pocas palabras. Hoy vamos desde el haiku hasta el Twitter, que es un alarde de precisión que se tiene que hacer con el número de caracteres determinados y decir lo que se quiere en tan pocas palabras. La tecnología moderna va de esos espacios breves a los infinitos que los encontramos en los blog, donde a uno no le ponen número de palabras límites en la plana como en un periódico y se puede escribir todo lo que quiera, sin perder la idea de "no aburrirás", que te lleva a escribir lo necesario para no cansar al lector.

 

El cuento Charles Atlas También Muere fue publicado en revista Play Boy.

 

22 será la presentación de Cuentos Completos, en la Embajada de México.

 

6:30 de la tarde iniciará el evento, donde estará José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica.