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Son divinas, pero no santas. Sufren y se levantan. Paren hijos y dan todo por ellos, aunque luego los pierdan. Renuncian a sus sueños por complacer a un marido que hoy está con ellas y mañana quién sabe. Se someten a cualquier sacrificio con tal de cumplir los cánones estéticos que la sociedad les impone.

Son mujeres, son humanas y son el eje alrededor del que gira la obra "Mujeres divinas", de la escritora ecuatoriana Aminta Buenaño, actual embajadora de esa nación en nuestro país.

Al hablar sobre el libro dijo que está compuesto por 24 cuentos y que los personajes protagónicos son mujeres viviendo diferentes situaciones, mujeres en perpetua lucha por la vida, mujeres venciendo la adversidad.

Exitoso

“Es un libro temático sobre la mujer en sus situaciones al transcurrir diversas etapas de su vida. El libro se publicó en 2006 en Ecuador y fue el más leído ese año y en la Feria del libro de Guayaquil fue el más vendido, con 600 ejemplares en una semana, cifra significativa para nuestros países", señaló la señora Buenaño.

La obra es fruto de un trabajo de campo que realizó la embajadora, obedeciendo a su instinto periodístico, además segura que pensó que antes de crear un trabajo de solo ficción debía coger la semilla de la vida real de las mujeres.

Así que con ese objetivo dio paso a una fase de entrevistas con mujeres de diversas edades y clases sociales, aunque afirma que generalmente eran amigas o conocidas, aunque más que entrevistas ella califica los encuentros como diálogos en los que comentaban temas que ella quería convertir en literatura, porque generalmente poco se aprovechan para la ficción.

Entre esos tópicos señaló la infinidad de historias que hay alrededor de la menstruación, del embarazo, del parto, de la menopausia, a nivel biológico, sin dejar a un lado los miedos y estigmas con los que también cargan las mujeres.

“En el aspecto cultural abordó el miedo que tiene la mujer a envejecer y cómo tratamos de estirar de la mayor forma la juventud, porque la sociedad patriarcal nos impone que debemos ser siempre jóvenes, bellas, delgadas. Por eso tengo un cuento que se llama “Gorda soy y no me compadezcas”. Además, trato la forma en que vivimos la infidelidad nosotras, porque nos dicen que nos resignemos, que ellos son así, que pensemos en nuestros hijos. En cambio, al hombre, cuando sabe que le han sido infiel, se le acaba el mundo, se siente destrozado", compartió Buenaño.

Historia

Este libro lo clasifica como una experiencia bonita que conllevó un proceso de cuatro años, porque asegura lo llevó de forma desenfadada y también compartió que fueron muchas más historias, pero eligió 24 para publicar.

Según relató, una de las historias que gustó mucho fue “Monólogo de los corazones rotos”, en la que a una mujer su esposo le pidió que no trabajara para que cuidara bien a los niños y se hiciera cargo del hogar. Cuando ella quiso estudiar él le dijo que no lo hiciera porque no era conveniente por sus hijos. Sin embargo, cuando se produjo el síndrome del nido vacío ella quedó en casa sola y creyó que era el momento idóneo para fortalecer las relaciones con su esposo sin imaginar que le tenía reservada la sorpresa de que estaba enamorado de una secretaria 25 años menor y la dejó desolada.

A modo de anécdota señaló que cuando estaba buscando un título estaba de moda la canción de Vicente Fernández, "Mujeres divinas" y le pareció acertado para su obra, pero aclaró que no es porque las crea santas sino porque son regias.

La cuarta edición de la obra publicada por la Casa de la Cultura de Ecuador será presentada el próximo jueves 23 de octubre en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica.

 

Sobre la autora

Inició a los 17 años con el poemario  "Cantos de amor y juventud", después "La mansión de los sueños", "Virgen de medianoche", El discreto encanto de lo cotidiano, "Si tú mueres primero" y "Fórmulas dialectales del Ecuador".