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TIEMPOS DE LA DIOSA

Soy hija de Isis, de Venus

madres de antiguas edades,

paridadoras, engendradoras

de futuras diosas.

Tejedoras incansables

del magnífico tapiz cósmico.

Soy la voz de la Diosa

vengo a revelar

cambio en el tiempo,

tiempo de cambios,

anunciando el momento,

trayendo transformaciones.

Soy hija de Asera, Démeter,

Freyja, Chalchihuitlicue,

Ceres, Cipaltomalt,

portadora de buenas nuevas;

porque este el momento

de liberación de la Diosa,

es el tiempo de la Diosa Madre,

¡aleluya, mujeres de los omniversos,

alelu ía!

INDRA

¿Qué sentiste, hermana, cuando en tu terciopelo

hendido, penetró la violencia fálica envistiendo feroz

una y otra vez, mientras te cubrías el rostro con las manos?

¿Te invadió la náusea bañada en fluidos indeseables

mientras tu alma desgarrada escapaba, huía del horror?

Se que lloraste ese día y los demás, sentirte profanada

tu intimidad sagrada, mancillada, despreciada,

loto puro manchado de pantano, doncella de Khrisna,

rogaste a Vishnú que Rama te llevara en su corcel violeta

a remontar con Shita los mundo dévicos.

Aprendiste que regresamos y cortar la vida genera karma,

mas elegiste la fuga, a vivir ultrajada.

Apuraste letal alimento inhumano para volar lejos del horror,

del repudio paterno que debió cobijarte, acunarte en su pecho.

He llorado con vos, hermana, he sentido

Tus entrañas partidas, vientre maltratado, sangre

fluyendo por tus muslos morenos,

tu alma doliente, diosa desgarrada, desflorada por perversos deseos

Me duelen matriz, útero, ovarios, pechos lacerados.

Me duelo por vos, Indra amada. ¡Todas somos una!

He ofrecido incienso a los dioses y tu alma será crisálida convertida en mariposa de luz, volando hacia el sol

donde Featón alcanzarte nunca más pueda.