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Para quienes conocemos el trabajo artístico, promocional y turístico-cul­tural de Gabriel Traversari, su libro de fotografías “Vernáculo: Encuentros con mi tierra” consti­tuye, más que un encuentro, un ver­dadero reencuentro con Nicaragua.

Traversari no es ajeno a su terru­ño, anteriormente nos había deleita­do e instruido con un documental sobre las casas nica­ragüenses (desde las construcciones más antiguas hasta las más contemporáneas); también proyectó nuestras bellezas escénicas, lugares paradisíacos y lo mejor de la belleza femenina nicaragüense en Chica Paraíso, de transmisión in­ternacional, asimismo a estado involucrado en diferentes propuestas encaminadas a la promoción de la música nacional.

En 2006 nos ofreció una muestra de cuarenta foto­grafías de lo propio del país, como un adelanto provo­cador de lo que sería este libro. En fin, siempre su Nica­ragua está presente en su ánimo y entrega profesional; sin duda alguna es un incasable promotor de lo mejor del país ante nosotros mismos y en otras latitudes.

Gabriel nos señala en la presentación de su obra, su amor por la república mayor de Cen­troamérica: “Este libro es una celebración de lo que representa para mí esta tierra, y en él pretendo mostrarle al mundo lo que a nivel íntimo y personal he sabido reconocer siempre: el misterio fecundo, la magia y sensualidad, la belleza perpetua y cau­tivante de un país incandescente, fértil, intensam­ente intenso y a la vez gentil y noble”.

En esta última compilación de fotografías, capta con su lente los destellos, la magia, la cotidianei­dad, lo tradicional, creativo, mestizo, negro, multi­cultural, de nuestro rico patrimonio étnico, cultural. Una selección de fotografías tomadas en diferen­tes departamentos del país, retratando de manera artística, con composición estética detalles simbóli­cos de la nicaraguanidad.

Iconos nacionales creativamente retratados, rep­resentados en algunas de sus fotos, por personajes de la vida nacional que en sí mismo, constituyen a su vez, verdaderos iconos de la fotografía, rostros y cuerpos conocidos; el símbolo es modelo apropi­ado, aprehendido por sí mismo, enriqueciendo aún más la obra artística de Traversari.

Como bien dice este artista: “Los rostros de mi tierra dicen mucho de nuestra idiosincrasia y nues­tra estirpe individual pero también reflejan los sen­timientos mixtos, a veces contradictorios, a veces abrumados, a veces gloriosos que todos los seres humanos compartimos”.

La presentación de este libro se realizó la noche del viernes quince de marzo del 2013, en la Casa de los Tres Mundos en la histórica ciudad de Granada, y contó con el auspicio de El Nuevo Diario, Casa de los Tres Mundos y Claro, entre otras empresas e instituciones.