•  |
  •  |

José Coronel Urtecho nació en la ciudad de Granada el 28 de febrero de 1906. En esa misma ciudad cursó sus estudios primarios y el bachillerato en el Colegio Centroamérica, bajo la dirección de los jesuitas. De pequeño ya comenzaba a escribir poesía, mostrando su capacidad de convocatoria y organización; de joven ya asumía la dirección de revistas y grupos literarios. Todas estas actividades desarrolladas desde su niñez fueron parte de su escuela para renovar la poesía nicaragüense.

Su contacto con la literatura norteamericana la estableció en sus viajes a San Francisco, California (1924-1927); este encuentro poético lo influyó notablemente en su modo de escribir. Cuando regresó a Nicaragua publicó artículos de crítica literaria, también publicó su poema más importante: “Oda a Rubén Darío”, en la prensa nacional.

Con la “Oda a Rubén Darío” prácticamente definió su programa vanguardista, anti-parnasiano; buscaba la ruptura con la influencia formal del modernismo de Rubén Darío. Este poema fue el que marcó la pauta a seguir a otros escritores relativamente más jóvenes: Joaquín Pasos, Carlos Martínez Rivas, Ernesto Cardenal, etc.

Respecto a sus experimentos de prosa narrativa (que el llamó significativamente “noveletas”), como “Narciso” y “La muerte del hombre-símbolo”, en ellas se supera a sí mismo por la difícil facilidad de su prosa, por su pulso verdaderamente poético, por la destreza en el manejo de sus recursos y por la aguda y primorosa crítica antiburguesa o su creación mitológica en el ámbito político local. Ambas obras son de 1938 y están incluidas en “Prosa”, de José Coronel Urtecho (1972).

El personaje Briones Cardoza es parte del modelo ético entonces a seguir; una especie de juez supremo de la sociedad cuyo fallo era estricto, rígido, inapelable; debido a la gran autoridad moral de que gozaba, y a su formidable prestigio social y político, como fundador del “Partido de la Gente Honrada”. Desde el principio hasta el fin, el relato se desarrolla de una manera clara y concisa, lo que ayuda al lector a entenderla. En la novela existen ciertos diálogos, pero está narrada con la voz del personaje principal o protagonista. La novela es rica en su prosa, y tiene un lenguaje rico en expresiones y poco complicado. Pero también trata de algo que aparentemente sucedió en la vida real, lo que ayuda a situarse en el contexto.

Esta pequeña novela de Coronel Urtecho trata a la política como tema narrativo, y a los valores de la cultura nacional como esencia de esa política. Pero, dónde termina una y dónde comienza la otra, constituye un enigma. Y de ese enigma es de lo que, como lectores, hay que apropiarse.