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Entre leyes y el orden exacto de las palabras ha transcurrido la vida del poeta nicaragüense Humberto Avilés, quien se autodefine como un escritor tardío, aunque en su época de estudiante ganó premios literarios.

Eterno enamorado de su hermosa Granada, conversó con El Nuevo Diario sobre su pasión lírica y acerca del Premio Andrés Bello 2018; el cual le será entregado en enero. ¿A quién dedica este logro? ¿Cuáles son sus perspectivas? Estos detalles a continuación.

¿Cómo surge el embrión poético en Humberto Avilés?

Nací en Granada de Nicaragua, en una callecita pequeña llamada El Palenque, frontera local entre el barrio de Xalteva y el barrio de La Merced, identificados ambos por las parroquias del mismo y respectivo nombre. Ahí transcurrió mi niñez, junto al lago de Nicaragua, Cocibolca en náhuatl, al pie de un volcán despenachado por su propia furia… realmente un sitio paradisíaco que el viento lacustre grabó en mis pupilas para siempre.

En esa playa comencé a dialogar con el horizonte, a preguntarle por los límites del cielo y su extraña conjunción en la distancia con la tierra vislumbrada a cientos de kilómetros, en la otra orilla de la dulzura de sus aguas. El corazón de mi padre guio mis pasos hacia la embriaguez de los atardeceres, hasta que un día fui capaz de descifrar las caricias del viento y sus enigmas… y me envicié con la brisa… esa misma que llega con luz de poesía!

¿Cuál fue su primer trabajo lírico?

Un cuaderno de versos infantiles que a los trece años mi profesor de literatura, un maestrillo jesuita de origen salvadoreño, apellidado Rodríguez, cuyo nombre no preciso ahora, se llevó consigo para siempre cuando el Colegio Centroamérica del Sagrado Corazón de Jesús fue trasladado de Granada hacia Managua, 1966 sería… después, un intento elegíaco a manera de canto fúnebre a la muerte de Doña Sara Mora, matrona granadina muy amiga de mi madre que mucho me apreciaba. 

¿Qué significa la poesía para un hombre cuya formación en leyes marca su perfil profesional?

Casi me atrevo a invertir la pregunta, pero no llegaré a tanto. La poesía es Ley de mi vida pese a mi perfil profesional de jurista con énfasis en lo Constitucional, sin que sea nada extraño puesto que muchos poetas han tenido formación jurídica sin apartarse del acto poético, si no todo lo contrario.

¿Cuántos poemarios ha publicado? 

He publicado tardíamente, el primero de los cuatro hasta el momento, lo hice a mis 60 años, en 2013, Perfil del olvido se titula y es una especie de antología personal fruto de seleccionar poemas escritos durante más de treinta años, entre 1976 y 2012. Después vinieron Estigmas de silencio que debió ser el primero porque recoge poesía escrita entre 1971 y 1976, pero que por avatares del destino se publicó en Salamanca, España, hasta en 2014 por la Editorial Amarante, reeditado en 2015 por Amerrisque, edición nicaragüense.

También en 2014 se publicó  Poética de la simpleza (Poemas 2010-2013), por las mismas editoriales, en España y Nicaragua  respectivamente, siendo la edición nacional en 2015. El cuarto poemario se publicó en diciembre del 2016, Escritos de la sirena (Poemas 2013-2016), en nuestro país.

Tanto Perfil del olvido como Escritos de la sirena han sido ediciones patrocinadas por el Foro Nicaragüense de Cultura. Tengo poemas en cuatro antologías publicadas por la Fundación Salamanca, ciudad de las artes, que desde hace veinte años organiza los Encuentros de Poetas Iberoamericanos en dicha ciudad española, en cuya XVI edición participé por Nicaragua, en la antología Poetas de las dos Granadas, editada por el Ayuntamiento de Granada, España y la Academia Nicaragüense de la Lengua conjuntamente con el Festival Internacional de Poesía de Granada, 2014.  

Antología Poetas del Tiempo, publicada en 2017 por la Universidad Central del Valle del Cauca, Colombia con motivo del Primer Encuentro Internacional de Poesía. Plaquette, Tertulia literaria: Humberto Avilés y Álvaro Gutiérrez. Material de Lectura, Serie Poesía Moderna 7. Ediciones del Festival Internacional de Poesía de Granada. Nov, 2017. En prensa para publicarse en Argentina por la Editorial El Surí porfiado, una  Miniantología  de mi obra, seleccionada de los cuatro poemarios publicados. 

¿Cómo marcó el rumbo de su quehacer poético el premio de la Universidad de Navarra por Hipótesis del amor?

Cosas de la vida, en junio de 1979 el VIII Premio de Poesía Universidad de Navarra  marcó el rumbo de mi bitácora poética fijándolo hacia, para y por Nicaragua, precisamente con un poemario cuyo título hoy, en la dolorosa situación de nuestro país resulta plenamente vigente y oportuno. De ahí que me permita transcribir literalmente el poema que dio nombre al poemario premiado:

Hipótesis del amor
Si tan solo el amor
Fuese capaz
De recoger en una sola
Esperanza válida
Tanta sangre derramada.

Y con la violencia total 
De un beso
Reconquistar todo lo perdido…
Sentir que ya jamás será
Tarde para nacer,
Que la eternidad
Es única estación
Donde descansan los sueños.

Y que alguna vez
La semilla de la libertad
Se alimenta con la luz
De una sonrisa
Justamente así,
Como un niño.

¿Qué temas aborda en sus composiciones?

La soledad del ser, esa que sin amor más devastadora es, la estatura de la lucha que hace de su permanencia el más alto de los cantos como nos enseñaran Fernando Gordillo, Leonel Rugama, Ricardo Morales Avilés, Carlos Fonseca, el Amador…

y tanto poeta mártir que ha sabido hacer camino para todos con la luz de su poesía. Antologicé buena parte de mi poesía titulándole al intento Perfil del olvido, como si al perfilarlo conjurase al silencio para  no serlo, sabedor de las huellas, Estigmas de silencio les llamo yo consciente de su peso tanto mayor cuando callamos. Comparto la Poética de la simpleza que vivir me ha permitido alcanzar tras más de cincuenta años buscándola, transparentando así el oficio del hacedor de palabras…

en Escritos de la sirena recojo todo lo que me dictó Granada desde mi primer latido, mi amor por la belleza encarnada en ella, esa misma que la barbarie quiso incendiar otra vez al inicio de la sinrazón, esa que amenaza nuestra digan condición de ser hijos de Darío y Sandino. La que debe cesar cuanto antes con el concurso de todos y cada uno de los nicaragüenses lejos del rencor que solo alimenta el odio y nos precipita en la intransigencia. ¡Paz para el poema inmenso, intenso, indescriptible que Nicaragua es y tanta sangre con dolor escribe…PAZ!

¿Cómo recibió la noticia de haber ganado el premio Andrés Bello en el contexto de la lucha por la paz en Nicaragua?

El primero en sorprenderse he sido yo con la noticia recibida el lunes nueve de julio por la tarde vía correo electrónico de Guillermo Pilía, poeta, escritor y docente de la Universidad de La Plata, Argentina, en su carácter de vicepresidente de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras que conjuntamente con la Fundación Andrés Bello, ambas con sede en Madrid, España, y subsedes en Buenos Aires y Bogotá, respectivamente, otorgan dicho reconocimiento.

Inmediatamente caí en la cuenta de la coincidencia treinta y nueve años después, con el primer premio que recibí en mi vida literaria, otra vez en dolorosas circunstancias para nuestro país. De ahí que mi primera y permanente reacción sea dedicar el Premio Andrés Bello 2018, a la lucha por la paz en Nicaragua, consagrando mis esfuerzos al restablecimiento de la concordia y el mejor entendimiento entre toda la ciudadanía mientras Dios me preste vida.

¿Qué significa para Humberto Avilés el hecho de que será incorporado como académico de número de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras?

Significa un reconocimiento que recibiré a nombre de Nicaragua  y su indetenible lucha por la PAZ, tanto más preciado porque dicha incorporación se deriva del otorgamiento del Premio Andrés Bello 2018, por la Fundación del mismo nombre, en cuyos estatutos y los de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, se establece que quien gana dicho premio se incorpora de hecho y pleno derecho como académico de número.

 Es además un compromiso asumido en la defensa del buen hacer literario en América de habla hispana, así como en trabajar por el fortalecimiento y consolidación de la hermandad latinoamericana. En todo momento pondré lo mejor de mí para honrar a nuestra nación divulgando su realidad  y permanente vocación por la Patria Grande que soñaron Bolívar y Andrés Bello.

¿Quién promovió su población al premio?

Fui postulado por académicos de Argentina, Chile y España, así como  por el Foro Nicaragüense de Cultura. La ceremonia de premiación tendrá lugar conforme a lo establecido por los estatutos de la Fundación Andrés Bello y la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, en el mes de enero del 2019, probablemente en Bogotá, Colombia, por ser la capital colombiana subsede de la Academia.