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Nuestro cuerpo depende de agua para su supervivencia. Perdemos agua todos los días cuando vamos al baño, sudamos, e incluso cuando respiramos. Perdemos agua aún más rápido cuando el clima está caliente, cuando hacemos ejercicios o si tenemos fiebre, vómito y/o diarrea.

Los síntomas de la deshidratación incluyen:

Orina poco o no orina, además puede ser más oscuro de lo normal

Resequedad en la boca

Somnolencia (adormilamiento) o fatiga

Sed extrema

Dolor de cabeza

Confusión

Sentir vértigo o mareo

No le salen lágrimas al llorar

No espere hasta notar estos síntomas de deshidratación para actuar. Puede ser difícil reconocer cuando se está deshidratado, especialmente a medida que envejecemos.

 

¿Cuánta agua debo tomar cada día?

Existen diferentes recomendaciones para el consumo de agua cada día. A la mayoría de las personas les han dicho que deben tomar entre ocho y 12 vasos de agua con capacidad para ocho onzas, lo cual es una meta razonable. Sin embargo, las personas necesitan distintas cantidades de agua para mantenerse hidratadas.

Es posible que usted tenga que aumentar la cantidad de agua de acuerdo a las siguientes circunstancias:

Tiene ciertas condiciones médicas tales como cálculos renales o infección de la vejiga

Está embarazada o lactando

Estará al aire libre mientras hace calor

Estará haciendo ejercicio

Tiene fiebre, diarrea o ha tenido vómito

Está tratando de bajar de peso

Para la mayoría de las personas, el agua es todo lo que necesitan para mantener una buena hidratación, pero si hacemos ejercicio a un nivel de intensidad alto durante más de una hora, una bebida para deportistas puede sernos útil ya que los carbohidratos que estas contienen pueden ayudarnos a prevenir un nivel bajo de azúcar en la sangre. Una bebida deportiva también puede ayudarnos a reemplazar los electrolitos si tenemos fiebre, si hemos estado vomitando o tenemos diarrea.

 

Consejos para mantenerse hidratado

Mantenga una botella de agua consigo durante todo el día. Rellénela cada vez que se le vacíe.

Si el agua simple no le gusta trate de añadirle una rodaja de limón a su bebida.

Si va a estar haciendo ejercicio, asegúrese de tomar agua antes, durante y después de su entrenamiento.

Comience y termine su día tomándose un vaso de agua.

Cuando sienta hambre tome agua. La sensación de sed con frecuencia se confunde con hambre. El hambre verdadera no pasa con tomar agua. Puede ser útil en un plan saludable para bajar de peso, ya que diversas investigaciones sugieren que tomar agua nos ayuda a sentirnos llenos.

Tome a horas fijas. Si tiene dificultad para recordar tomar agua trate de establecer un horario para ello. Por ejemplo, tome agua al levantarse, al desayuno, merienda, almuerzo, cena y antes de acostarse. O tome un vaso de agua al comenzar cada hora.

 

Médico Nutricionista Clínico.
Especialista en Estética y Homeopatía
Graduada en España
Gerente propietaria
TULIPANES SPA