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Después de meses de espera, tu bebé ha llegado y no podrías estar más feliz... excepto cuando tu esposo masca chicle haciendo ese ruidito, o cuando se te queda mirando de aquella forma, o cuando habla en ese tono de voz. No hay una razón específica por la que estás tan enojada con él últimamente, pero es normal y definitivamente no eres la única. Sigue leyendo para solucionar el problema.

“Después de un día pesado fui a la cocina para comer dulces y relajarme, “recuerda Tania, como si fuera un recuerdo terrible.

“Agarré la bolsa de lunetas y me di cuenta que mi marido solo había dejado dos. ¡Dos! ¿¡Quién deja dos lunetas en la bolsa?! Me enojé tanto con él que empecé a soñar con que lo lastimaba físicamente”.

¿Te suena conocido? Según la Dra. Shoshana Bennett, especialista en depresión posparto y autora del libro Postpartum Depression for Dummies, este tipo de episodios de ira irracional son comunes entre mamás que acaban de tener a sus bebés, y por lo tanto han pasado días sin dormir y están estresadas por todos los cambios que su rutina está sufriendo.

«Tu esposo es la víctima perfecta para sacar toda tu frustración y ansiedad porque es un adulto también, y descargarte con tu bebé te haría sentir demasiado culpable?, explica la Dra. Bennet, al portal The Bump.

Todos estos sentimientos de enojo y molestia vienen porque estás demasiado cansada y te sientes culpable por necesitar descansar de tu bebé y piensas que eres una mamá mala (que por supuesto esto no significa que lo seas).

Cómo desestresarte

Aparta unos días... para dormir. “Dormir bien no es un lujo, es una necesidad”, explica la Dra. Bennet, y sugiere que busques que alguien cuide a tu bebé por unas horas mientras tomas una buena siesta reparadora.

No dejes de tomar agua. Estar deshidratada hace que estés más irritable y más propensa a la ansiedad. Si estás amamantando a tu bebé no olvides tener siempre un vaso de agua contigo. Cumple tu cuota de ocho vasos al día.

Usa los mini breaks. No te sientas culpable por necesitar estar sola por unas horas. Si de pronto estás con tu bebé y sientes que un ataque de ansiedad se aproxima, pídele a tu pareja que se encargue de él y sal de la habitación. Más tarde, explica a tu pareja por qué tuviste que apartarte.

 

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