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Suena el despertador y aunque el ruido que produce bien podría despertar a todo el vecindario, todo parece indicar que ninguno de tus músculos tiene la más mínima intención de arrancarte del suave cobijo de tu cama. Bien sabes que no estás enferma pero la sola idea de pensar en el trabajo hace que revuelvas más la cabeza contra la almohada... los minutos siguen pasando y la rutina que debiera haber iniciado hace veinte minutos parece cada vez más lejana de su inicio. ¿Has sentido que quizá eso pueda deberse a que en tu trabajo ya no encuentras motivación? A todos nos pasa, incluso a los que más aman su trabajo. Tarde o temprano la rutina te alcanza y simplemente ya no te dan ganas de seguir.

Ahora bien, si es un trabajo que te gusta, te motiva y lo más importante: te da para pagar las cuentas, tal vez renunciar no sea la mejor opción, quizás solo estés en un momento en el que necesites un empujoncito que me gustaría ayudarte a encontrar con estas sugerencias:

¿Sientes que ya caíste en la rutina? A continuación algunos tips para que cada día se te haga ligero, diferente y divertido en el trabajo

 

¡Adiós rutina!
En cualquier relación, incluida la que tienes con tu trabajo, la rutina es un enemigo siempre presente, que debemos controlar. Procura hacer algo diferente todos los días, cualquier detalle puede hacer la diferencia: sal a comer a otro lado, vete por otro camino, come con otra persona, sal a diferente horario; las posibilidades son infinitas.

 

Mujer de retos
Nadie es perfecto y tratar de alcanzar la perfección no solo puede ser desquiciante sino peligroso para tu salud. Sin embargo, tener en mente un reto puede estimularte para hacer las cosas no solo cada vez mejor, sino de manera diferente y obtener así, resultados diferentes.

 

Conocer a fondo
¿Conoces a las personas que hacen posible tu trabajo? Cada persona tiene una historia y ser amable con ellas también hace que seas amable y comprensiva con sus historias, lo que, sin duda, genera un ambiente de armonía alrededor tuyo.


Apuesta por la comodidad
Hay ocasiones en que un calzado demasiado ajustado, una falda muy corta o muy larga para nuestro gusto, nos mantiene mentalmente ajenas a lo que tenemos frente a nosotras. Invierte en ropa y calzado que vista, pero que, ante todo, te haga sentir bien, así garantizas tener tu mente enfocada en lo que importa y no en lo que incomoda.

 

A mi  manera
Cada empresa tiene políticas que demandan ser cumplidas. Pero siempre existe un margen donde es posible ser tú misma. Tal vez en tu lugar de trabajo es obligatorio vestir con colores serios y tú eres amante de los colores vivos ¿Y si esos colores los haces presentes en tu espacio personal? En la pantalla de tu computadora, en la libreta donde tomas notas; donde te sea posible, ¡llénalo de colores!

 

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