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Existe una gran diferencia entre la pérdida de peso y la pérdida de grasa corporal. El perder peso puede ser subjetivo y la pesa puede que no te diga nada. Si te digo no comas por 6 horas, o no tomes agua por un día, el resultado sería que pesarías menos. ¿Quiere eso decir que has logrado algo a favor de tus metas? La verdad es que no, claro, pesas menos, pero en realidad el resultado es una versión más débil de ti.

Yo por eso recomiendo tomar una actitud de pérdida de grasa corporal y tratar de mantener la mayor cantidad de músculo posible. Esto se logra entrenando y comiendo de una manera más inteligente. La semana pasada comenté que el músculo es más denso que la grasa. Por ello, cuando una mujer está en un programa de entrenamiento de resistencia, a pesar de perder grasa, el número que ve en una pesa no cambia mucho ya que ha desarrollado músculo también. Esto no quiere decir que deben de eliminar el ejercicio cardiovascular, por supuesto este tiene su lugar en cualquier tipo de entrenamiento, pero debemos de retar al cuerpo y buscar ese músculo que es metabólicamente más activo, lo cual te permitirá quemar más grasa así como permitirte verte más tonificada.

Para alcanzar la pérdida de grasa la nutrición es el factor determinante. Una alimentación inteligente (comer más vegetales, tener proteínas en las comidas, ingerir grasas saludables) permitirá elevar tu metabolismo y alcanzar tus metas al contrario de muchas dietas que se concentran solamente en la privación de calorías. No creo que sea erróneo de mi parte decir que muchas mujeres han caído en esa trampa y terminan en un ciclo sin fin con dietas que les restringe demasiado haciéndolas sentirse mal anímicamente, sin energía, ansiosas, frustradas y casi siempre sin obtener los resultados deseados.

Te invito por eso a buscar ese estilo de vida saludable que contenga una buena dosis de ejercicio así como una buena alimentación para alcanzar tus metas de forma saludable y que sea algo que puedas mantener a largo plazo.